De mis palabras


De mis palabras prostitutas me arrepiento,

pues se sueltan sin freno y sin dudarlo,

aun sabiendo que alguien las controla,

intentan como sea cruzar la noche

y despertar sabiendo que esto acaba.

*

De mis pesares soy el dueño, sin quererlo,

por la estúpida suerte de mi vida,

de las cosas pasadas que moldearon

esta forma segura de percibir el resto

y es la pesada carga de preguntas

que me obliga por terco a no doblarme,

ergido como puedo me mantengo

entre la infamia y la utopía del día.

Ciencias n° 1


—Poco se sabe de la materia que circula en cada mundo, aunque la ventana a ellos, semicircular, parpadee en el segundo donde lentes biológicos coinciden, su lectura es pobre, incluso la lengua más instruida es incapaz de acomodar las palabras que dibujen aquello que ansían discernir.—

El lugar de las cosas


Los dedos en la piel,

los dedos en el vidrio,

los ojos en el brillo

los ojos en sus ojos.

*

Las palabras de la boca,

las palabras que se borran,

los besos al espejo,

los labios que se secan.

*

El sonido de tu voz

conversación,

el sonido de los “beeps”

siguen sin vos.

*

Aquellos atrapados

en el limbo mediante,

observan.

*

Taciturnos, pensantes,

nostálgicos, recuerdan,

esa rara costumbre de mirarse,

esa antigua manía de besarse.

Tinta del alma


El torrente gramático

todo lo inunda y lo recorre,

la destreza de tomarlas recae

en el guardián de las corrientes,

quién retiene las posibles y cercanas

palabras,

expuestas por la inconsciencia,

que recrea irrefrenable

los hechos surgidos por la cronicidad violenta

de aquello similar a la vida,

de lo residual que explota y se dispara

a veces en poesía,

a veces en el nudo

aquel que deja sin aire a la memoria,

al espíritu, esperanzas.

Otra vez tú. (Desvelo)


De todos los sueños

el tuyo es eterno,

se grabó en mis ojos

la aguja, el minuto, lo vívido.

*

Quiero todo lo que esta mal

un lugar escondido, inusual,

porque allí nadie puede escuchar

las palabras que se dicen de más.

*

El pudor cobarde

antagonía del latido,

si negar se desusa

no existirían más excusas.

*

La sangre corre

el tiempo escaso,

la suerte finita

no conoce este lado.

Dime si puedo.


Si supieras lo que guarda mi piel,

lo que se lee en mi ojos,

lo que guardan mis huesos,

¿Te quedarías allí?

*

Tengo el defecto de decir

decirte todo lo que siento,

¿Has conocido más así,

o solo yo soy el que lo ha fallado?

*

La verdad es la ilusión,

el supuesto orden correcto

en que la boca suelta las palabras,

 

Y el mensaje se oxida

al contacto del aire,

la mentira es involuntaria

sin excepciones

siempre es mentira bajo algún cristal.

Revolver


Yo disparo palabras de mi lengua

y me quema el cañón de mi garganta,

pues si no mata la palabra a la ofensa

la transforma,

derrumba la altura del amor,

la idea que lo puebla.

*

Por argucias que en la belleza

le aplican los vulgares al habla,

con la intención de endulzar cada tímpano

mientras que aquellos se montan en abejas

y absorben el néctar que dejaron los mansos,

dándole de comer a los que esgrimen

la prosa vacua embelesante,

los débiles crían.

*

Yo cierro mis oídos y disparo,

luego me hago cargo,

si en defensa propia he matado,

si en homicida mi lengua, el arma.