Eras ella.


Eras tú,

la que mi mano

dibujaba en sueños.

*

La que arrancando todo

mi memoria engañosa prometía,

hacerte olvido.

*

Y aquí te pintas,

con un tinte oleaginoso

de púrpura y rojo,

y cuanto más te corro por mi pecho,

se esparce en este lienzo humano,

no puedo borrarte.

*

Dime ¿Como hacen los artistas

para quitar las líneas sin destruirlo todo?

*

Cierro los ojos

para esquivar imágenes del inconsciente,

(no puedo) se arrojan con furia y chocan

en la pantalla humana

que todo lo decodifica.

*

El fuego ganó el bosque,

devastó la fauna,

la carne calcinada,

los senderos.

Aún te quiero,

eras…”Ella”

Otra vez tú. (Desvelo)


De todos los sueños

el tuyo es eterno,

se grabó en mis ojos

la aguja, el minuto, lo vívido.

*

Quiero todo lo que esta mal

un lugar escondido, inusual,

porque allí nadie puede escuchar

las palabras que se dicen de más.

*

El pudor cobarde

antagonía del latido,

si negar se desusa

no existirían más excusas.

*

La sangre corre

el tiempo escaso,

la suerte finita

no conoce este lado.

Ser y deseo


Desear el vuelo

seguir de a pie,

la sofocante rutina

sin saber porqué.

*

El árbol vecino;

no siempre, pero sueña

con carreras y saltos,

inmóvil.

*

Soñar entre las aguas,

aleteos,

en aguas mansas

de voz impenetrable.

*

Seres que alzan la vista

al espejo primitivo natural del hombre,

las figuras borrosas

ansían descifrar.

*

La enseñanza infalible

escrita sobre el barro,

natura exacta ilumina,

del ser lo innecesario a solas

demuestra que uno existe en el conjunto.

*

El reflejo golpea detrás de la visión

y suelta cada perla guardada sin permiso,

“Acepta lo que eres,

disfruta el vuelo ajeno que no puedes,

respeta la voluntad de las almas guardianas

y recuerda que cada espacio es el lugar de alguien,

es forastero quien renuncia

a sus sueños, su sitio, al mundo y a sus calles.

Demora


Disculpa mi demora

pero le dí una pausa,

al corazón, al cuerpo y a mi mente,

de los impulsos magnéticos; las emociones,

que estos provocan.

Sin salida

esos eléctricos estallos

que lo inundan

los carriles profundos de la carne,

esos que llegan a cada uno

de todos los rincones, los extremos,

y surten ese efecto de congoja,

estreñimiento y furia, desesperante,

por ver la muerte de los sueños,

cadáveres imaginarios suicidados,

saltando de las mentes a este mundo

y viven estos portadores

enfermos con la cinta,

de esta película que muchos

se empecinaron en llamarla vida.

 

Ella


La amo,

ella lo sabe

pero en el turbio cúmulo de la energía

que pulula en la atmósfera mía,

vagan espectros socarrones,

despiertan con su chirriar y ecos

los sueños que me invaden al recuerdo

de su tersa mirada,

de la forma que el mundo y la materia la formaron,

con detalles de vida,

de imperfecciones salvajes por el odio,

y cicatrices de otros por despecho.

*

Así se va la vida,

muy mal, o bien,

no lo sabremos

hasta el último ocaso de los ojos

cuando los párpados nos tracen en la tarde

una noche ficticia hacia el olvido.

 

De esas estupideces tan en vano


Sera cuestión de sufrir

todo lo que vos quieras,

cortarnos con palabras cualesquiera,

de las más afiladas,

las que mayor dolor nos acometan.

*

Y resistir hasta el primero caiga

convaleciente como sigo espero,

aunque resulte estúpido este juego,

¿Será que amarse de morir se trata?

¿Será que aburre de esta vida violenta,

los trazos de un poeta, los claveles violetas,

la pasión por los sueños, la ansiedad por la dicha?

Subterfugio Nº 126 (El temor de estar en lo cierto)


Me sueño equivocado

y el sabor amargo

se alarga al mediodía

se licua en la tarde.

*

Sus agujas cosen

la carne de mi lengua

me enmudece de manera

mórbida,  impetuosa.

*

Sigo de cerca la marcha métrica

como si ello fuera a darme novedades,

lo inevitable y venenoso

es ignorar si mis sentidos fallan.

*

Si acierto, muero

si erro, muero

estoy condenado

a la ambivalencia sentimental perpetua.