Mi niña, ya no.


Tendré que aceptar

que tus colores deben ser

aquellos que se llevan

lo vivido y hacerte sombras.

¿Serás un eco hasta el final?

*

Quizás en las últimas horas

vuelvas a mí,

se fundan los recuerdos

en el beso del ángel y el jamás.

*

Adiós mi niña

te vas y algo te llevas,

debo decirte adiós

sin que lo quiera.

*

¿Podremos intentarlo una vez más?

¿Quizás jugar de nuevo en la próxima vida?

*

Siento en lo más profundo

de mi alma cálida,

un derrumbe de columnas gélidas

como glaciares transformándose.

Al menos sólo hoy.


¿Puedo pedirte todo?

¿Puedo ser hoy aquel que sólo viva?

No confundas con esto mis manías,

lo quiero todo aunque sea por un día.

*

Tal vez respondas en silencio

o digas: Yo no puedo,

¿Porqué será que la vida

nos arroja a destiempo los destinos?

*

¿Porqué justificamos negaciones?

Aceptamos los rechazos impuestos del pasado,

yo aquí, sólo,

con culpa o ya sin ella

será por mi destreza o mi pereza,

¿Porqué no vienes aunque digas que no?

¿Porqué no me amas al menos sólo hoy?

Reflexiones desde el encierro.


Nos obligó a detenernos lo suficiente para darnos cuenta que poco de todo lo que hacemos tiene sentido, ¡sí! hoy no tengo poesías, ni haikus, ni esperanzas, estamos en la casilla de salida, asomando la cabeza, esperando el disparo para salir corriendo y ganar, ¿Para ganar qué?, los animales festejan este encierro, las aguas se vuelven transparentes en nuestra ausencia, ¿Ven el error?, los veo preocupados por volver a la vida de la duración, a la vida de la existencia, a la vida del durar, tristes por no poder volver a los viejos hábitos, ¿Dónde posan la vista? ¿Desde el confinamiento que es lo que ven?, los leo, desesperan por volver a las tiendas de comidas rápidas, a los viajes intercontinentales porque “viajar es todo”, sobrevolando miserias, favelas y villas pero aterrizando en reducidos escollos de playas exóticas o lugares de culto oficializados por nuestras queridas redes sociales, redes que nos prometieron a su llegada el estar conectados, más cerca estés donde estés y ¡Sorpresa! ahora estás encerrado y parece que no estamos tan conectados, ¿Abrazos virtuales?¿Besos a distancia? ¡Dime que es lo que más disfrutas de esta tecnología y te diré quién eres! Las legiones de acólitos ciegos y ensordecidos, fanáticos apolíticos y militantes soportan con placer los lineamientos del partido como si cargaran la cruz del Cristo, ese morbo de escuchar, apagar la subjetividad y repetir para ser aceptados por el grupo sectario del cual son parte y así, y así son parte, porque eso es lo que importa, jugar del lado del que siempre gana, no importa lo que hagan, no importa lo que oculten, ¡Eres un ganador y eso debe ser bueno!

Dirán ¡qué pesimista!, yo les digo realista, nada tiene sentido si volteamos frente a nuestros semejantes, si le damos la espalda a esta esfera gigante que nos dio la vida y el espacio, somos de los inquilinos que tiene sin duda los peores, te invito a que todo este texto sea mentira, ¡Vamos! demuestren que todo esto es mentira y cuando se levante la barrera y oigan el disparo salgan caminando, sin la intención de aplastar al de al lado, sin preocuparse por el premio mayor, escupan cada letra de este ridículo que escribe y muestren sus móviles anticuados con orgullo, olvídense de creer en los diarios, en los anuncios y que poco les importe que su comida llegue volando, demuestren que son buenos cocineros, acallen a este insoportable veedor metiche y deslúmbrenme conociendo el origen de los beneficios (pocos) laborales que hoy desconoces y que tienes, ámense sinceramente y dejen de creer que millonarios lloran o velan por ustedes, desempolven las herramientas de la pregunta que duermen en el ático de la conciencia, recuerden como era extrañar el calor de los abrazos, sean conscientes y compruébenlo ustedes mismos que aquellos que duermen entre cartones tienen un corazón y sueños muertos en el pecho que los enferma, pregúntense mucho, pregúntense todo, dejen de creer que las cosas “son como son”, caminen hacia atrás y obsérvense a ustedes mismos desde sus espaldas, desde la altura de la basura que genera el egoísmo, la pirámide más grande creada por los hombres, con cimientos de barro y basura que nos separa de la vida y de la humanidad ¿Recuerdan esa palabra? recuérdenla porque seres humanos ya no somos, porque seres humanos es otra cosa, algo que nos hicieron olvidar, algo que nos olvidamos por comodidad, yo estoy equivocado y me pongo primero en la lista, no me importa ser la cara visible.

Desde aquí, desde el encierro y con los dedos entumecidos arrojo este papel, en la botella virtual que espero cruce las aguas y llegue a tus manos porque quiero empezar a ser humano, quiero ser entre todos, porque en la soledad sólo me escucho a mi refunfuñando, como loco, como un duende en la cueva de los lamentos.

La muerte es exacta, inevitable, somos finitos e ineludibles al adiós definitivo, dime: ¿Cómo puedes ser feliz desde la indiferencia total?

Una idea en común debería rebasarnos, una idea desde el corazón y el pensamiento y estoy seguro que si lo hacemos llegaremos a la misma respuesta: La vida, la felicidad no puede vivirse desde la exclusividad sectaria ni tampoco excluyendo a otros, el verdadero hombre es posible y debemos construirlo, esa idea, esa forma es la que merece el estatus de Dios.

Solo quisiera que me veas.


¡Estoy aquí!

¿Lo notas?

Siempre sonrío

quisiera que me veas hacerlo.

*

No soy muy ocurrente

con las bromas suelo equivocarme,

hablo mucho,

es que tengo charlas pendientes de otros tiempos,

de reuniones conmigo únicamente.

(Fíjate que largo fue esta segunda estrofa)

*

Quien tenía que abrazarme

decidió que no,

y crecí con abrazos prestados

a veces rebuscados, insinuados.

*

Viví en la vida parado

en el andén de las historias,

un tren al norte y otro al sur

yendo y volviendo al mismo lugar,

volver a cero en un bucle

que el tiempo no perdonó.

*

Así, difícil e incompleto seguí

fui un vagabundo sin rumbo

sin los atajos de niños completos,

fui hijo de todos y huérfano de los proyectos.

*

Ahora la vida me exige

me pide ser feliz para afrontar

la carga superflua de la llamada adultez,

no sabe que no pude ser niño

y no le importa.

Cable verde, cable rojo.


El mundo como tal está fundido

en cimientos de bronce egoístas

perpetrándose en su agonía infinita,

en su enfermedad casi mortal, casi.

*

Los valientes efímeros caen

a las puertas del mundo muerto,

acólitos refugiados en los torreones

guardianes de lo inamovible disparan.

*

Y cae sobre las espaldas de unos pocos

la gravedad tortuosa de las acciones del hombre muerto,

la indiferencia ajena a nosotros

nos aplasta y gana terreno en la marisma desguasada,

el vertedero putrefacto de las ideas sin vida.

*

Posponer el suicidio y pensarlo todo

son los extremos que maneja el inconsciente,

entre redescubrir el mundo o hacerlo estallar,

el cable verde o el cable rojo

de eso se trata a fin de cuentas todo.

El valor del adiós


Cuando tomo valor

pellizco la vívida imagen,

tiro con fuerza del recuerdo

se corta por el medio

y siempre queda algo.

*

No sé si son mis manos

o la destreza que no tengo,

pero eso que queda

vuelve a hundirse y florece

en mis sombras eternas.

*

Tu ya no

o al menos eso dices,

pues vagas en mis jardines

sé que estás, las pisadas,

se que vuelves, te alejas y te acercas.

*

Pobres son las mentiras

que vanamente trato

de colar en la frente de mis días,

el apego cobarde de tu vida,

el error de cegarme por tu risa.

Evito, lo intento.


Camino cada día

por calles diferentes,

evito la nostalgia

de la repetición,

de cada ápice de tu recuerdo.

*

En breve se agotan

las opciones y debo

cambiar ya los destinos,

buscar eternamente lo desconocido.

*

Ayer equivocado

distraído tomé la esquina,

las baldosas como fritas

quebradas por el medio

indicaron el descuido.

*

Volví mis pasos,

volvió el recuerdo

se fue mi vida.

Tendría


Quizás quisimos,

tal vez podríamos

querer amarnos.

*

Poder podría,

deber quisiera

hacer haría.

*

Desear deseamos,

amar tanto amaríamos

(estar queremos).

*

Tener querría,

pero se van los días, (la vida)

queda la herida.

Esas ideas y esas mentiras.


Si la muerte humana

aciaga se avecina,

tal vez usted intenta

darle sentido equívoco a la vida.

*

Se arrumba la conciencia

de ideas secas,

las verdades heredadas

se toman por nuevas.

*

Y el peor de los males se desata

huracanado entre las calles,

se desparrama la semilla muerta

y nada crece entre los hombres.

*

Las venas se hinchan,

se defiende al que ondula detrás de las banderas,

mentirosos excepcionales transforman

los ojos del que oye,

el oasis se ve pero nunca se alcanza.

Proceso – Ego identificado


Socavan lo poco perfecto

la endeble estructura áurea que rodea,

sus roncas conciencias despiertan

con su indiferencia el rugoso recelo

de mi latente fervor cotidiano.

*

Aprendo hoy, pasado los días,

intento en realidad,

a desarmar el ego que han creado

el pasado, mi historia y mis acciones.

*

Reboso de energía compulsiva

ante los supuestos errores circundantes,

con la esperanza de poder ayudarles

grave mi error por fin comprendo,

cada tiempo, cada alma, cada cuerpo.

*

Dirijo ahora las ansias al centro

sitio de mi energía, motor,

con el deseo y el sueño de la acción

el plan se traza solitario y solemne,

ya comienza la historia elegida.