Conexo e inconexo. Subterfugio N°1 bis (De lo bilingüe entre el alma y el cuerpo)


De saberlo indivisible

me retracto,

en cierto modo

el cuerpo es par.

*

En esa conexión

vengo fallando,

pues de mi alma emana

por ella lo sentido.

*

En el onírico pasaje

que recorren las órdenes,

suceden cosas que imposible

me resulta evitar y fallan.

*

En lo que amo me detengo,

controlado involuntariamente

los destinos se acallan

y el yuyal los decora ante mi negativa.

*

No necesito rima cuando desespero

pues el vacío reseco por la ausencia de mi reflejo

yace en silencio forzado y aún me obligo

a continuar ante la burla y la desesperanza.

*

Quizás suceda nada,

tal vez los sueños mueran, el intento, todo,

y lo vano endiose la vulgaridad humana

y nos recuerde que nacimos para no ser nada,

que nada de esto se volverá real pues lo real es inventiva,

el error, la vejez, el desacierto, la traición, somos todo esto

vivimos de la excusa, intentar es vivir y no hay opciones.

*

Somos lo que negamos

y así morimos,

artificial es la verdad y pocos

deciden empujar la gravedad neurótica

que nos construye y nos insufla vida.

Anuncios

A la espera del futuro ayer.


Después de ti

me sacudió el abismo,

me arrancó todo

sin permiso.

*

Desértica y nequicia

mi vida con los días,

las flores ya marchitas

el tinte desangrado por la herida.

*

Deambuló mi cuerpo

por la ciudad vacía,

mi alma perdida

de a tanto la seguía.

*

Desde ayer y desde hoy

tal vez mañana si se atrasa,

ansía aquel momento

en donde los colores

se arremolinan cristalinos,

esperando el pincel de la palabra

y dibuje mi amor en tus espaldas.

Aquí, de a ratos.


Aquí,

entreverado en la corriente

del flujo matutino, frío,

me viene a golpear algún recuerdo.

*

Me da donde me duele

en esos cofres vencidos que se abren,

se me escapa el recuerdo del olvido.

*

Me inunda a donde vaya

y sólo duele,

punzones afloran a mi paso

se clavan hasta el hueso.

*

¿De que me sirve

ese film recortado?

donde veo lo bello,

se nos mezcla en el hoy

esas viejas historias.

*

Otro defecto de este cuerpo

su gravedad lo tuerce hacia el pasado,

el espejo lo exhibe equivocado.

La memoria es eso,

nos muestra detrás nuestro

no obstruye el camino en el reflejo.

¿Cuanto más?


Hay una piedra clavada en el desierto

como un mástil,

mi alma ondea apenas atada

un vencido sin amigos o enemigos,

una guerra entre nadie y yo,

una guerra perdida.

*

Ruedan los cantaros al suelo,

tinajas se quiebran y despedazan,

en algún lugar el cuerpo sigue la pendiente

escucho todo el silencio cada día.

*

Sueño con el incesante descanso,

anhelo abubillas recordándome el cielo,

¿Porqué las formas impiden un sitio?

¿Serán deudas ajenas las que pago?

¿Cuanto más es la espera para no esperar más?

RES COGITANS


Siento cada día lo inútil del cuerpo

me ata a él la vida y ciertas perversiones,

es básico y me arrastra,

debo seguirlo, no se puede salir de él.

*

Sueño un ser anfibio,

apacible en el fondo, quieto,

mientras todo gira a su alrededor, sus ojos caen,

su cáscara en realidad, y todo se desprende de sí.

*

La dimensión que me socava se extingue,

los planos se desdoblan pero el cuerpo no pasa,

un periscopio espectral observa tímidamente un azul opiáceo,

vuelve a mi boca y se confunde en la materia.

*

El pensamiento parece fluir con el éter,

radiación propulsada por la energía configurada por el espíritu,

la última representación del hombre y la que deja de ser,

su obra maestra, el alma.

 

Descuido crónico.


Amor,

que cada día suenas más a una utopía,

que cada día caes y te enrollas

en la hojarasca seca del olvido.

*

Mis manos te rescatan imprecisas

sin saber el lenguaje; es todo a tientas,

sutil y delicado tu cuerpo

arrullo entre mi pecho y mi pasado.

*

Es cada paso de esta empatía

una encubierta necesidad ególatra,

de recubrir agujeros polvorientos

apolillados de ayeres moribundos.

Oda Nº 2 a la gota


Ella cae, involuntaria

se deja llevar por aquello

que a todos nos supera,

quietud en la tierra,

declive en el vidrio.

*

Como todos, el cuerpo

no siempre elige superficies,

por el vidrio la tierra del descuido,

por el hierro el olvido derruido,

y ella pasa, rodando, goteando, cayendo.

*

Así las almas llegan a los rincones

aquellas que resisten por que sienten,

se secan en la grava decididas,

y aquellas temerosas solo lloran,

evitando la muerte, perduran por lástima.