De las partidas


La mirada imbatible

derrumba mi coartada,

es así, te observo

te extraño y te deseo.

*

Mi corazón late pidiendo

saber si en mi tu piensas,

¿Será que mi dibujo

ya ni sombra contornea?

*

Se desprende apesadumbrado

el recuerdo del bolsillo del alma,

el abrigo del corazón herido

el recuerdo de la vuelta a la soledad.

*

Así te vas, ligera

y entre mis ojos tu partida borrosa,

eterna pues en mi

el adiós transcurre infinito.

 

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Lo voy a lograr


Hay una parte perdida

que siento necesito,

gira en falso el mecanismo

y drena mi potencia.

*

El deseo no alcanza

es mirar por la ventana,

es quedarse dentro

esperando el día que no existe.

*

Cadenas etéreas me abrazan

mis hombros las cargan,

todo se rezaga indescriptible

y lastimoso el resultado.

*

Mis palabras como miel

se cuelan en mis oídos,

caen por el centro vacío de mi alma

y no me dicen nada.

 

Mañanas


Escribo en voz alta,

así recuerdo que me pasa

cada día, sobre la mañana

dejo caer cada palabra.

*

Mi frente entre el vidrio

se escapa el cuadro natural,

o mejor dicho,

yo me escapo de él.

*

El ruido me persigue,

la música extinta

sufro por ella

soy culpable también.

*

Deseo inquietante

me perturba el sabor,

¿Luchar o dejarse vencer?

¿Que haré si me equivoco?

 

Polimorfo


Te deseo rabiante*,

como suelen decir

que no se debe.

*

La tensión inmoral

de saber donde,

frenar si lo consigo.

*

Masticar tu perfume

con mis ansias

me propongo.

*

Aunque adores

esa prenda floreada

que te cubre,

arrancar con los dientes

como un perro perdido

con hambre entre las bolsas.

*

Ese néctar me prometo,

me es difícil pensar

que tanto falta.

*

Me obligo como sea

a encontrarte esa noche,

extensa entre mis sábanas

dispuesta, sorprendente.

*

Jadeante y de pocas palabras,

sólo tu nombre (murmuro),

te acecho polimorfo,

tramando así el festín

que Juno desearía.

*La palabra rabiante no es mencionada en la RAE, como autor de la obra no encuentro otra palabra para definir esa sensación.
Cada lector es libre de interpretarla a su gusto, así como yo lo hago.

Entonces…¿Qué?


Si el exangüe deseo

no nos ata,

¿Qué sujeta a este cuerpo tu distancia?

*

Si el sonar de mi voz

quién concatena,

¿Qué palabras la tuercen tu sonrisa?

*

Si el calor de mi boca

demasiado,

¿Qué labios tienen la temperatura?

*

Que poco es necesario

a este derrumbe,

la historia, las palabras,

la gloria edificada fue en concreto.

*

Se soslaya por factores externos,

por buscar otros besos

y la imagen que queda se desangra;

es la sombra en las ruinas,

recogiendo el pasado y solo eso,

se le escurre cual polvo entre los dedos.

Latente


Lo punzante, latente
olvida la quietud del sueño,
el despertar violento
imagina,
inciertos prohibidos.

*

¿Que cimiento resiste el embate del deseo
de aquél que en la frugal mañana
ve su vida tan crónicamente rutinaria?

*

La ansiedad se clava como hierros
galopando la piel sin importancias,
es probable el daño a lo sentido
recurre el requerido al pensamiento.

*

¿Que hacer cuando la duda esta en la puerta
y necesita el cuerpo de la prueba?
¿Resolverá el dilema o morirá el amor cuidado?
Demolerán ciudades huracanes con nombres de salvajes.

Lo humano, el miedo.


La humanidad

es sencillamente simple,

tal vez me excuso

por ser yo intransigente.

*

Inventamos bellezas

para negar la forma,

de almas recortadas

con tijeras baratas.

*

No niego iluminados

pero que al fin y al cabo,

¿Qué cambia tanta pompa,

tanta sabiduría en este entorno?

*

Lo malo sobrepasa

cualquier poesía, deseo u osadía,

tenemos que arrancar los brotes

del yuyo que infesta lo humano.

*

Matar el animal, morir la rabia,

aunque el lobo recuerden

no se halla en las afueras,

sí duerme en cada pecho cobarde.

Lobo rapaz.jpg