Helena


Escribo para amontonar letras

para que cada palabra superpuesta

forme una pirámide de verborragia crónica,

que esta pila de verbos angustiosos tambalee,

desborde y corra como alud pendiente abajo.

*

Que a cada trazo se incremente su potencia,

supere el caudal e inunde las casas de la zona

hasta que lleguen al lugar correcto (seguiré escribiendo).

*

La vertiginosa fila de hoplitas gramaticales

empujen y derriben los candados, portones y seguros,

que su repentina invasión dibuje en tus paredes

como el relato de aquellos doce trabajos ancestrales,

que se lea el vacío, el anhelo, el dolor y el amor

en la prosa mas hermosa y atrapante,

que al menos cuando muera

me acompañe el poema de la vida que quise.

No le temo


No sé si quiero verte

imagina el pasado,

golpeándome la imagen real

de aquello que es recuerdo.

*

Y sufrir repentino el choque

los vidrios estallados de tu figura,

los cortes desangrando mi rostro

son ínfimos respecto del problema

del orden actual amenazado de mis fortalezas.

*

Es por eso que intentan mis reflejos advertirme, (no le temo a tu esencia)

durante el paso por las veredas, peatonales,

me asustan los reflejos o el mirar distraído

me preocupa revivir tu ausencia.

Sí, la extraño.


Sí,

la extraño,

y se me parte la espera

como si la piedra de la esperanza

se me viniera encima de los sueños.

*

Una espera donde nada llega

sueños de trazos en el agua,

y la lluvia de lágrimas que cae

los derrota fácil, casi sin ganas.

*

No volveremos,

no estaremos juntos dice el criterio,

pero hay algo que dentro sobrevive

no si se como fuerte guerrero de los mares

o como peste que intenta derrocarme.

Aquello que traigo en cada silencio


Alguna vez tan cerca, pasó todo tan cerca, tantas cosas transformé y cada realidad la hice distinta, casi en mi mano lo real, aprieto el recuerdo, tengo mucho de todo lo que casi fue, extraño lo que nunca fue, extraño aquello que inventé, aquello que supuse real.
Los recuerdos duelen más porque los teñimos de irreal, como el final del héroe, del libro, lo imaginamos feliz o victorioso y yace en silencio en páginas vacías.

Los errados


No se trata de odiar sanguinolento

al bravucón macizo y tosco,

que desborda los labios de saberes pobres

donde todo lo inunda como verdadero.

*

Superar la infamia

e intentar diafanía en su ser,

será la última tarea entre pares

hacer añicos la coraza que encierra tempestades.

*

Es difícil, decidir si intentarlo

o dejar que se pudran las lenguas acalambradas,

pido que lo intentemos

aunque en el fondo sepamos el esfuerzo

que conlleva ello.

Algo de Octubre


Está raro este Octubre

no se decide

si llorar o brillar,

se pinta de grises

derrama palidez

se olvida de mi día

se acerca hacia el final.

*

Me dicen primavera

yo tal vez distraído,

no observo los pimpollos.

Algo de frío se me queda

me recorre el abdomen,

los vientos del pasado.

*

Busco la luz dorada

que golpee en mis ojos,

florezcan los aromos

al borde de mis cuencas

tupidos para cuando

si husmeo en los recuerdos

ya no pueda verlos.

Ir y venir


Nos agota la idea de pensar

nos arrastra seduciendo la quietud,

y en la finitud inconsciente

reposamos la falsa inmortalidad.

*

Se desgajan las pieles

contrario a las mudas naturales,

se transpira por objetivos vanos

engañados los cuerpos pasan.

*

Se resecan las dudas

se cercena la lengua psíquica,

nos hacemos callar

cosa impensada,

aprendimos a censurarnos

sin que nadie lo pida.