Aquí, de a ratos.


Aquí,

entreverado en la corriente

del flujo matutino, frío,

me viene a golpear algún recuerdo.

*

Me da donde me duele

en esos cofres vencidos que se abren,

se me escapa el recuerdo del olvido.

*

Me inunda a donde vaya

y sólo duele,

punzones afloran a mi paso

se clavan hasta el hueso.

*

¿De que me sirve

ese film recortado?

donde veo lo bello,

se nos mezcla en el hoy

esas viejas historias.

*

Otro defecto de este cuerpo

su gravedad lo tuerce hacia el pasado,

el espejo lo exhibe equivocado.

La memoria es eso,

nos muestra detrás nuestro

no obstruye el camino en el reflejo.

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Espacio profundo


Camina por el aire divagando

el pensamiento; extraño que parece,

choca en lo oscuro y los destellos

de una memoria que ayuda cuanto puede.

*

A tientas estas manos; deseando me encuentren,

me quiten del espejo quebrado,

hagan la imagen del reflejo del sueño

que desvela mis días y la vida.

*

Se que existo en un sitio,

se que migra y lo sigo,

el cuerpo es el mapa que recorro

y aunque parece poco

en la puerta del cielo esta mi mente

y el espacio de a poco todo lo gravita.

Subterfugio Nº 2 (Bis) – Paga el silencio


Antiguamente dedicaba

algo del tiempo a desdeñar

ciertos desaires y desatinos.

*

Hoy me doy cuenta

fallé a la matemática,

hasta el reclamo válido no vale nada,

en este caso.

*

Así aprendí, gritando,

frente a un espejo

morado por mis gritos.

*

Mi tiempo vale, (y su moneda brilla)

a aquel que calla, recompensa,

ahora es mi respuesta la sencilla

se cubre con el barro y se endurece,

es el silencio pestilente que acribilla.

El lugar de las cosas


Los dedos en la piel,

los dedos en el vidrio,

los ojos en el brillo

los ojos en sus ojos.

*

Las palabras de la boca,

las palabras que se borran,

los besos al espejo,

los labios que se secan.

*

El sonido de tu voz

conversación,

el sonido de los “beeps”

siguen sin vos.

*

Aquellos atrapados

en el limbo mediante,

observan.

*

Taciturnos, pensantes,

nostálgicos, recuerdan,

esa rara costumbre de mirarse,

esa antigua manía de besarse.

De hoja, tinta y sal.


La tinta que intenta

tibia recorriendo,

viaja por lo impuro

del lienzo, la hoja.

*

Una tras otra

cada gota, (plasmólisis)

una forma de vida,

desnuda la herida.

*

¿Será su camino la forma?

si esto sigue brillando en el espejo,

¿Quién empuja la pluma por el mundo?

 

Ser y deseo


Desear el vuelo

seguir de a pie,

la sofocante rutina

sin saber porqué.

*

El árbol vecino;

no siempre, pero sueña

con carreras y saltos,

inmóvil.

*

Soñar entre las aguas,

aleteos,

en aguas mansas

de voz impenetrable.

*

Seres que alzan la vista

al espejo primitivo natural del hombre,

las figuras borrosas

ansían descifrar.

*

La enseñanza infalible

escrita sobre el barro,

natura exacta ilumina,

del ser lo innecesario a solas

demuestra que uno existe en el conjunto.

*

El reflejo golpea detrás de la visión

y suelta cada perla guardada sin permiso,

“Acepta lo que eres,

disfruta el vuelo ajeno que no puedes,

respeta la voluntad de las almas guardianas

y recuerda que cada espacio es el lugar de alguien,

es forastero quien renuncia

a sus sueños, su sitio, al mundo y a sus calles.

Iñi -(Pesar)


Cuando no encaja

en la repetitiva

y tortuosa

el diagrama orgánico,

la psiquis mellada

copiosa y rutinante

de los mismos trazos,

del surco gastado,

de espaldas torcidas,

se sucede el estigma,

se acotan las salidas

y el espejo que nos pertenece

yace en la mugre arrumbado,

las manchas lo desdeñan

así logran

lanzar la semilla a la piedra,

alimentar los cuervos,

desarmar intrincadas

mentes dotadas de herramientas

e imponen los rotores

que giran con sentido de marcha,

lubricados por sienes que segregan

el elixir que otorga a maquinaria,

vida útil, arrebatada

de huéspedes fanáticos,

de cartulinas,

de velos digitales

y sociedades que no habitan,

ya la última

aspiración del perpetrado,

rendir tributo,

debilitado, avejentado,

cuando escapa el suspiro primario,

su carne al horno brinda

un empujón enérgico a esta gorgona,

sin agradecimiento de las partes,

la melódica armonía

de metales y sangre

no le responde,

su vano sacrificio

no es oído.