Escapada


Estoy en  cada sitio

flotando en pensamiento,

ausente ante mi cuerpo

evito así el regreso.

*

Denso es el aire

cuando respiras soledad,

marea, sin poder dar

se duerme la mano que brinda.

*

El lazo robusto

nos ciñe al cofre,

de nuevo el transporte

que obstruye la rienda.

*

Queriendo ser

mi propia némesis,

pierdo minutos

mientras respiro y sigo.

Tinta del alma


El torrente gramático

todo lo inunda y lo recorre,

la destreza de tomarlas recae

en el guardián de las corrientes,

quién retiene las posibles y cercanas

palabras,

expuestas por la inconsciencia,

que recrea irrefrenable

los hechos surgidos por la cronicidad violenta

de aquello similar a la vida,

de lo residual que explota y se dispara

a veces en poesía,

a veces en el nudo

aquel que deja sin aire a la memoria,

al espíritu, esperanzas.

Respuesta (Espero)


Desde este cuadrado

lo intento,

el tiempo es tan poco

tan solo una chance.

*

Ocurre constante

el aire cortante,

cuando cerca mío

tu rostro me aguarda.

*

El miedo, el vacío,

el cuerpo no es mío,

yo ya vivo fuera,

vivo onírico.

*

Siento que la voz

no alcanza tu oído,

silencio continuo,

tus labios se mueven.

Lo que sucede


Cuando me decidas soltar

el aire se hará escaso,

y la copa de vino reseca

con las huellas moradas,

dejará a la vista el dibujo

de la lujuria ausente.

*

Los tambores, la música,

serán susurros en las fiestas

el silencio hará dudar de ti la sordera

y  las voces sin letras, con firmeza,

dibujarán las muecas

golpeando el invisible velo de tu ausencia.

*

El amor se desata

y en lo fantástico de su grandeza

festejamos,

y cuando crece;

si se le escapa,

de su esencia el control de los que ríen

todos lloran,

unos por inconscientes

otros por ser humanos.

Dame el olvido


La última prueba

de mi amor taciturno,

se desgrana en la copa de un pino

y se hace al aire de un otoño lejano.

*

Te lo di todo

ni un poco me guarde ni rezagos,

son retazos manchados los que quedan

desteñidos del uso y del fracaso.

*

Aunque el lirio que pende

de tus cuartos menguantes me hace endeble,

el recuerdo del llanto, la bronca clavada,

fijan las coordenadas

a mi sitio distante del umbral reseco.

*

De mis huesos quebrados no hago cuentas,

mi deuda se cobra solamente

con tu olvido y distancia de mi cuerpo,

con silencios de muerte,

con recuerdos sepultos,

con hedor por perfumes,

con borrar la memoria.

Y


Y es que la angustia

está en el aire,

se retuerce en el vidrio

frente a mi mirada,

como un ritual, una danza.

*

Y en el plato las migas

se pasean insectos a la esquiva,

gigantes trozos de miga, imagino

la comida tan fácil

por la costumbre humana.

*

Y si eres de esos cuantos

que su miedo requiere

sopesar sus monedas

con ejemplos corrientes

y quitar de su hoguera

al menos unos troncos, crispados.

*

Prepárate,

el tormento angustioso

perforará lo más profundo,

ya calado los huesos,

las corrientes de barro y de raíces

golpearán tus rodillas,

y el enredo

llevará tus miserias, orgullo y apariencia,

hasta el fondo del río

sin Caronte a la espera,

sólo olvido.

Depresión


Te odio.

*

Te detesto porque habitas

mi cuerpo,

dicen que te ocultas en mi mente,

pero solo yo sé que juegas

enteramente con todo mi ser.

*

Desconectas mis venas,

la sangre suspende el trayecto,

lo sé, así lo siento,

me debilitas,

pensar solo resulta en callejones.

*

Y observo mis guitarras,

los libros, que sudan sus letras

con la idea de poder darme lectura,

con lo impreso chorreando por su frente,

pero no alcanza.

*

Los lazos que tejes por la noche

resisten el trajín del día,

la rutina solo los ajusta más

y quita el aire que poco queda.

*

Ese fue el motivo por el cual, alguna vez me ahogaba,

al menos eso lo controlo (de momento),

y el amor; al cual propiedades mágicas atribuimos,

no puede con ella, solo la demora,

parece ser que todo es cuestión de tiempo.