Sueño programado.


En un baldío cuelgan

sin reparo

las memorias resecas del olvido

son mías y lo ignoro.

*

Su guardián inconsciente

me observa a la distancia,

en las vigilias afortunadas

sólo me acerco.

*

Su campo cubierto de hojarasca

rodeado de rosas rechazadas,

me delata,

o creo que me advierte.

*

El aire turbio me ahoga

y caigo de rodillas

me veo reflejado

me invito a sumergirme.

*

De allí me fui

me atravieso en corrientes

húmedas de luces vívidas,

me conozco fugaz y me despierto.

Valientes


Valiente aquél que desespera

y encuentra la quietud,

que sobrepasa la ignominia

de aquellos que todo descuidan.

*

El sentimiento sofocante,

el sentirse rodeado

de similares pasmosos

encallados en cada momento.

*

Sibilantes lamentos

se desarman en el aire,

la tierra es barro

por aquellos que sudan

aquellos que suman sin retribuciones.

Espacio profundo


Camina por el aire divagando

el pensamiento; extraño que parece,

choca en lo oscuro y los destellos

de una memoria que ayuda cuanto puede.

*

A tientas estas manos; deseando me encuentren,

me quiten del espejo quebrado,

hagan la imagen del reflejo del sueño

que desvela mis días y la vida.

*

Se que existo en un sitio,

se que migra y lo sigo,

el cuerpo es el mapa que recorro

y aunque parece poco

en la puerta del cielo esta mi mente

y el espacio de a poco todo lo gravita.

Pánico


Llegó mientras dormía

y arrancó el equilibrio que quedaba,

el retumbe en el pecho

cerraba los canales del aire que faltaba.

*

En lo oscuro lloraba,

en lo oscuro moría

de manera real y la agonía

de saber en el fondo que es mentira.

*

Ella juega conmigo y corre el tiempo

el tic tac presuroso

de la sangre que frena o se acelera,

ganar o perder de eso se trata,

vivir o morir dando batalla.

El vuelo del Oxidiano


Y le dio alas

y se lanzó al vacío,

dejando todo atrás.

*

Ella lo amó,

dejó de ser

y perdió todo.

*

Su vida quedó atrás,

se extinguió por amor

y él por amar vivía.

*

Llegó a la tierra

que el tiempo le borró

y siendo nadie aquí, regresó.

*

Mientras el viento le golpeaba la cara

la silueta del mundo se acercaba,

sin saber que perdía, sin saber que ganaba.

*

Se torció inexperto

aterrizó con fuerza,

desgarró el suelo con los talones

y el aire liviano le inundó los pulmones.

*

Volvía al mundo,

¿Error u osadía?

Escapada


Estoy en  cada sitio

flotando en pensamiento,

ausente ante mi cuerpo

evito así el regreso.

*

Denso es el aire

cuando respiras soledad,

marea, sin poder dar

se duerme la mano que brinda.

*

El lazo robusto

nos ciñe al cofre,

de nuevo el transporte

que obstruye la rienda.

*

Queriendo ser

mi propia némesis,

pierdo minutos

mientras respiro y sigo.

Tinta del alma


El torrente gramático

todo lo inunda y lo recorre,

la destreza de tomarlas recae

en el guardián de las corrientes,

quién retiene las posibles y cercanas

palabras,

expuestas por la inconsciencia,

que recrea irrefrenable

los hechos surgidos por la cronicidad violenta

de aquello similar a la vida,

de lo residual que explota y se dispara

a veces en poesía,

a veces en el nudo

aquel que deja sin aire a la memoria,

al espíritu, esperanzas.

Respuesta (Espero)


Desde este cuadrado

lo intento,

el tiempo es tan poco

tan solo una chance.

*

Ocurre constante

el aire cortante,

cuando cerca mío

tu rostro me aguarda.

*

El miedo, el vacío,

el cuerpo no es mío,

yo ya vivo fuera,

vivo onírico.

*

Siento que la voz

no alcanza tu oído,

silencio continuo,

tus labios se mueven.

Lo que sucede


Cuando me decidas soltar

el aire se hará escaso,

y la copa de vino reseca

con las huellas moradas,

dejará a la vista el dibujo

de la lujuria ausente.

*

Los tambores, la música,

serán susurros en las fiestas

el silencio hará dudar de ti la sordera

y  las voces sin letras, con firmeza,

dibujarán las muecas

golpeando el invisible velo de tu ausencia.

*

El amor se desata

y en lo fantástico de su grandeza

festejamos,

y cuando crece;

si se le escapa,

de su esencia el control de los que ríen

todos lloran,

unos por inconscientes

otros por ser humanos.

Dame el olvido


La última prueba

de mi amor taciturno,

se desgrana en la copa de un pino

y se hace al aire de un otoño lejano.

*

Te lo di todo

ni un poco me guarde ni rezagos,

son retazos manchados los que quedan

desteñidos del uso y del fracaso.

*

Aunque el lirio que pende

de tus cuartos menguantes me hace endeble,

el recuerdo del llanto, la bronca clavada,

fijan las coordenadas

a mi sitio distante del umbral reseco.

*

De mis huesos quebrados no hago cuentas,

mi deuda se cobra solamente

con tu olvido y distancia de mi cuerpo,

con silencios de muerte,

con recuerdos sepultos,

con hedor por perfumes,

con borrar la memoria.