El banquete


La enfermiza dosis

que me aplica el mundo,

duplica el volumen

y refuerza la carga.

*

Deshago forzado

latentes impulsos,

y entiendo que el mundo

perverso me prueba.

*

La sed y la sombra,

la sal y las gotas,

la fuerza y difícil

frenar de mis ansias.

*

Hay quien me comprende

y es quien me permite,

sus reglas son simples

aguardo el minuto, la hora, el segundo.

*

Desgarra mi mente los hilos que impiden,

lo opíparo en frente

de mis ojos ávidos,

transmiten sabores futuros con exactitud.

Anuncios

Otra vez tú. (Desvelo)


De todos los sueños

el tuyo es eterno,

se grabó en mis ojos

la aguja, el minuto, lo vívido.

*

Quiero todo lo que esta mal

un lugar escondido, inusual,

porque allí nadie puede escuchar

las palabras que se dicen de más.

*

El pudor cobarde

antagonía del latido,

si negar se desusa

no existirían más excusas.

*

La sangre corre

el tiempo escaso,

la suerte finita

no conoce este lado.

Que se muera al minuto


Sinceramente quiero que me engañes

sin vergüenza,

directo a los ojos,

la Plaza Mayor.

*

Se reirán de todo,

se asombrarán de esto,

y que importa

yo obtuve lo que quiero.

*

Tu amándome en los ratos libres,

yo amándote a cada minuto,

si tanto pujar no nace

mejor que muera,

que lo lance la angustia

al vacío egoísta,

que lo quiebre el desaire,

que se muera al minuto.

*

Solo queda empezar de nuevo

arrancarse la espina,

semanas de dolor,

días de ardor,

el resto a la bolsa,

al mar y al mar adentro.