Espacio profundo


Camina por el aire divagando

el pensamiento; extraño que parece,

choca en lo oscuro y los destellos

de una memoria que ayuda cuanto puede.

*

A tientas estas manos; deseando me encuentren,

me quiten del espejo quebrado,

hagan la imagen del reflejo del sueño

que desvela mis días y la vida.

*

Se que existo en un sitio,

se que migra y lo sigo,

el cuerpo es el mapa que recorro

y aunque parece poco

en la puerta del cielo esta mi mente

y el espacio de a poco todo lo gravita.

Mentir a.


La mentira como la guerra

comparten un acierto,

quien las evita,

a la muerte le esquiva.

*

A la muerte por vida

el que evita la guerra,

en lo vulgar de ser traidores

se nos muere el reflejo.

*

Ya los espejos

nos rechazan sin gestos,

las miradas que posaron mis ojos

son distancia, agrieta la herida.

*

Fue por una mentira

que mi vida ha cambiado,

aquello que tracé, pintado,

esta lluvia en los ojos,

arrastra por la paleta húmeda

el púrpura, el ámbar,

el azul y el blanco.

*

La mezcla se oscurece,

la mentira se cae desde el cuadro

y nos mancha las manos.

*

En vano intentar evitarlo,

más lo corres,

más te pintas.

Tará tara tá ta, tará tarará.


Fatídico Sol

reposa en mis manos,

no quema porque

mi frío inhumano.

*

Mi piel insensible

curtida en la sal,

no sabe de amores

conoce del mal.

*

La suerte mediocre

me muestra lo dulce,

ajenos sucesos

parecen correctos.

*

No giro ni tuerzo

mi vista en la vida.

*

Así y todo entiendo

que de tantos cuentos

quedé confundido,

la muerte, los éxitos,

son falsos impuestos.

*

Y nacen princesas,

y nacen machitos,

sino cambian nada

preparen la cara.

Raíces


De una forma u otra

vivo, muerto o enterrado,

desde el olvido o a tu lado,

siempre sabrás que te amo.

*

¡Tu me diste lugar tan prioritario!

que si intentara huir

o sufriera la expulsión desde tus manos

parte de esto que late y que se sangra,

(partes tan vivas dentro tuyo)

enfermarías,

no porque así yo lo desee,

aunque lo quieras,

aunque lo niegues,

o muere dentro tuyo

o crece hasta tus ojos.

*

Inevitable es que me olvides

te dí raíces tan profundas

que seguirán allí,

incluso hasta tu tumba.

Por Dios te descubres.


Nos agrada más,

lo que negamos

es de a poco

la verdad.

*

Se le eriza la piel

cuando dice morir,

algo cambia de forma

si la sangre en el suelo

se frota.

*

Dame Dios

y sabré que me engañas,

me basta una prueba

tus manos tan limpias

no escriben lo que dices.

El Leño – De las cosas que son y deberían seguir siendo o no.


Espero reflexionen conmigo. El domingo estuve presente en un lugar muy hermoso, un campo. Durante las primeras horas disfrute las “imágenes”, bellos paisajes que uno desconoce u olvida por completo en lo cotidiano de lo urbano. Después recorrí un poco el lugar e intervine en 1 o 2 actividades; no fui muy productivo, pero sentía ganas de hacer algo y no sabía que era o “que” cosa sería, lo que haya sido fue el motor para escribir esto y esto es lo que aprendí.

En temprano momento de mi llegada vi un tronco en el suelo, derribado, no decía nada, solo admitía su derrota frente a alguna sierra a la que no resistió. Cerca de él, una herramienta (las herramientas son transformadoras), un hacha de mano. El mediodía se terminaba y yo empezaba a desnudar a este de su corteza floja, era diametralmente atractivo, pero no podía seguir siendo lo que era, así que pensé en darle un propósito; su finalidad, una silla de una pieza.

La empresa era ardua pero comenzaron los estrepitosos y torpes golpes contra uno de sus lados, la madera cedía con facilidad en un primer instante, las esquirlas volaban y su forma mutaba lentamente, no recordaba bien esto de jugar al leñador y mis manos comenzaban a sufrir el roce y el impacto del mango astillado. “Medio tiempo”, la comida estaba lista, como en un templo Maya, rodaron cabezas, 5 ranas de los alrededores fueron el sacrificio a nuestros dioses, ese día fuimos paganos, era nuestro secreto. La carne anfibia se regaló a los vecinos campestres, optamos por la bovina asada y la disfrutamos olvidando el rito anterior, todos hablábamos sin dejar mucho espacio, aún con frases cortas, el silencio nos asustaba, eso acá en la ciudad no es normal.

Terminada el hambre dimos unas vueltas más y volví a mi modelo. Sentí que me esperaba, muchas veces creemos que una acción bien intencionada o con ánimos de ayuda son requeridas por el receptor <<Lo veremos>>. Imaginariamente tracé las líneas que le darían forma, continué la marcha, intercambiaba de manos para evitar las ampollas o cortes, mi idea era sólida, yo vi un lugar para ella, justo al lado de la mesa o sosteniendo alguna espalda agotada, ¡No podía estar equivocado!, algunos miraban extrañados otros alentaban cada golpe sobre el pilote, en medio del rechinar y crujir de sus entrañas, se acercó un amigo y sugirió una nueva utilidad. -¿Por qué no mejor una bacha? – la idea era buena.

Sopesé la idea, observé nuevamente al madero aporreado y acepté la sugerencia.

Renové las fuerzas y azoté con mayor vigor su costado, esta vez parecía que el simple hecho de saber cuál era su mejor opción lo hacía más accesible y las esquirlas saltaban con furia. La tarde comenzó a gastarse y el tiempo apremiaba, nadie lo dijo pero era evidente, no iba a llegar, calculaba 2 o 3 días como ese para concluir la difícil tarea, pero así y todo algo dentro mío me impulsó a seguir, me sorprendió y no me resistí. Mi fuerza no menguaba, no así el sol que ya se encontraba a media altura de los árboles circundantes, entonces ya llegando el ocaso comprendí.

“Sé que no voy a llegar a terminarlo, no voy a poder lograr lo que esperaba para él”

Entonces, ¿Por qué seguir? Supe porque.

“Seguí porque así lo sentí, la pasión no pudo frenar a mi razón, el deseo noble de dar lo que uno tiene para el otro, eso me impulsó, sabiendo incluso que no iba a llegar.”

Pero también vino a mi mente algo que no derogaba lo anterior citado, pero:

“¿Qué sucede cuando todo tu empeño en hacer “crecer” a otro no es preciado? ¿Cuándo da igual o no es retribuido?

Hoy aprendí que hay que dejarlo en su lugar, donde ese “otro” fue hallado, aunque sepamos que elige el peor de los destinos o la errónea elección de su suerte.

Hoy camino, no doy la vuelta, quizás otro recoja mi leño, lo prenda fuego, lo quiebre en mil pedazos o sugiera una silla, ya no importa.

Si se es olvido


Quién sabe donde

dejemos nuestros pasos,

así tomo tus manos

dolidas y cansadas.

*

Te suelto besos

en el cuello porque ríes

si paso a ser recuerdo

déjame marcas en el pecho.