No le temo


No sé si quiero verte

imagina el pasado,

golpeándome la imagen real

de aquello que es recuerdo.

*

Y sufrir repentino el choque

los vidrios estallados de tu figura,

los cortes desangrando mi rostro

son ínfimos respecto del problema

del orden actual amenazado de mis fortalezas.

*

Es por eso que intentan mis reflejos advertirme, (no le temo a tu esencia)

durante el paso por las veredas, peatonales,

me asustan los reflejos o el mirar distraído

me preocupa revivir tu ausencia.

De las inevitabilidades


La escarpada ladera de la moral

se acrecienta cuando la soledad,

reseca por el tiempo se quiebra

ciertos valores tambaleantes peligran.

*

El recuerdo del sabor

avinagrado por el deseo,

desata la furia y busca

un reemplazo, un placebo.

*

Lo rígido sugiere partirse,

los ahogos confunden

al igual que los golpes,

¿Quieres llorar o gritar?

*

Lo prohibido desata

las furias mejor sepultadas.

De un adiós cuidadoso.


De mis pasillos oscuros

nadie tiene algún recuerdo,

mas que mi piel y mi suerte.

*

De los payasos muertos

podridos en el fondo,

rodeando el álamo.

*

Dejo la casa de madera

de ventanas rotas, tapadas,

el último rechinar de pasos.

*

Por sobre el hombro la observo,

con cierto respeto le digo adiós

a la puerta que espero no volver a cruzar.

*

El silbido del viento

acaricia los tubos enredados

del disonante llamador de ángeles.

Aquí, de a ratos.


Aquí,

entreverado en la corriente

del flujo matutino, frío,

me viene a golpear algún recuerdo.

*

Me da donde me duele

en esos cofres vencidos que se abren,

se me escapa el recuerdo del olvido.

*

Me inunda a donde vaya

y sólo duele,

punzones afloran a mi paso

se clavan hasta el hueso.

*

¿De que me sirve

ese film recortado?

donde veo lo bello,

se nos mezcla en el hoy

esas viejas historias.

*

Otro defecto de este cuerpo

su gravedad lo tuerce hacia el pasado,

el espejo lo exhibe equivocado.

La memoria es eso,

nos muestra detrás nuestro

no obstruye el camino en el reflejo.

Tarde


Fue tarde el día que le diste valor a mis caricias

fue tarde los desvelos en vano que he sufrido,

fue tarde cuando quisiste llegar a mi camino

fue tarde desde siempre lo vivido.

*

Fue tarde y sin embargo lo recuerdo,

fue tarde aunque llegó muy dentro,

fue tarde y a tiempo lo he dejado

postrado en una piedra del olvido.

*

No es tarde aún porque vivimos

no es tarde porque vamos siguiendo el camino,

no es tarde porque se que llegaremos

no es tarde para el norte,

no es tarde para el sur.

Muero por ti (En vano)


Si pudiera morir para ti

lo haría,

y quedarme tieso a tu lado

como un premio, un trofeo.

*

Suena sádico mi sentimiento

pero es difícil dejarte,

sabiendo lo que mueres,

sabiendo lo que sufres.

*

A veces pienso

¿ Y si muero por ti

dejando el corazón en una lata

vagar por donde vayas,

haciendo lo que plazcas?

*

Del crepúsculo momento acorde

donde los pensamientos se esclarecen,

como si se tratara de un horario divino

concluyen mis atormentados consejeros.

*

Ni siendo un muerto a tu manía

el amor se construye,

pues esta vida le ha enseñado

a quien te escribe,

a quien lo lee,

que la vida no es justa,

la vida es eso que sucede

entre el recuerdo y lo añorado.

 

Solo dime si puedo


Solo dime si puede

mi mano recorrer tu espalda,

mi lengua repetir lo mismo

mi sed beber tu vino.

*

Te besaré la boca como quieras

y remolinos de tu pelo entre mis dedos,

dibujaré en tu cuello lentamente

la marca imperceptible por el resto.

(Será en él, de mi, un recuerdo).

*

Perfume mi savia tu memoria

y recorra los sitios oscuros de tu cuerpo,

que el recuerdo se borre en uno nuevo

y repitamos todo como el amanecer,

que siempre joven como tú nunca se cansa.

*

Si te caes, detrás te tengo, suavemente,

seré el primero y serás libre

creerás que tus piernas se derrumban

y te hundirás en el jardín,

el néctar tuyo volverá a la tierra.