Develar


Se arremolina entre las hojas

ideas, segundos faltantes,

el tiempo en las manos se escurre

y el lamento solo deja caer más.

*

De nuevo la forma lo impide

el error es la humanidad que cargamos,

no es útil la herramienta biológica dispuesta

la consciencia solo advierte la inutilidad.

*

Nos culpamos de la naturaleza imperfecta

conocemos lo justo siendo errores antiguos,

es difícil culpar a quién no puede

no es motora el impedimento,

radica en la psiquis la mayor complejidad del ser.

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Desprender


Le digo adiós

a diferencias vanas,

nutro los ríos

que arrasaron borrascas.

*

De cóncavas miradas

soy olvido y sonrío,

tan dulce es el adiós

a corazones tibios.

*

No hay culpa,

la decisión unánime de los sentidos

arrulla el alma,

en veneradas sábanas de seda.

*

Se siente próxima la luz sobre el ser,

que desprende los hilos, la quietud,

las nubes sobrevuelan sueños

son tormenta y también sol.

 

 

¿A cuanto?


¿A cuanto de fallar estamos todos?

¿A cuanto de vencer el egoísmo?

¿A cuanto de pensar en otros?

¿A cuanto de soltar lo equivocado?

*

¿A cuanto de besar están los labios?

¿A cuanto de latir los corazones?

¿A cuanto de sufrir junto a los hombres?

¿A cuanto de sanar viejas heridas?

*

¿A cuanto de callar mentiras?

¿A cuanto de gritar verdades?

¿A cuanto de abrazar amigos?

¿A cuanto de olvidar las diferencias?

*

¿A cuanto de pensar como uno todo?

¿A cuanto de cuidar el mundo que se muere?

¿A cuanto de olvidar las armas y las guerras?

¿A cuanto de crecer sin más temores?

*

¿A cuanto?

Al lado de tu mano o a mil soles.

De burdeles, bufones e injusticias.


Soportar al bufón de los bufones

se repite constante, irrefrenable,

no detiene nada su mendacidad

su alma es un céntimo en el suelo.

*

De cualquier sitio su lengua

propicia el burdel itinerante,

y a solas endulzan los timpanos

de aquellos que segregan la bilis melosa.

*

No suele la justicia

rondar estos parajes,

los destinos se tuercen

la lejanía es salud ante esta suerte.

Descuido crónico.


Amor,

que cada día suenas más a una utopía,

que cada día caes y te enrollas

en la hojarasca seca del olvido.

*

Mis manos te rescatan imprecisas

sin saber el lenguaje; es todo a tientas,

sutil y delicado tu cuerpo

arrullo entre mi pecho y mi pasado.

*

Es cada paso de esta empatía

una encubierta necesidad ególatra,

de recubrir agujeros polvorientos

apolillados de ayeres moribundos.

Oda Nº 2 a la gota


Ella cae, involuntaria

se deja llevar por aquello

que a todos nos supera,

quietud en la tierra,

declive en el vidrio.

*

Como todos, el cuerpo

no siempre elige superficies,

por el vidrio la tierra del descuido,

por el hierro el olvido derruido,

y ella pasa, rodando, goteando, cayendo.

*

Así las almas llegan a los rincones

aquellas que resisten por que sienten,

se secan en la grava decididas,

y aquellas temerosas solo lloran,

evitando la muerte, perduran por lástima.

 

Chacal


Sumergido me interno

en la desidia humana,

envuelto en la barbarie

con los ojos puestos

en el pináculo del egoísmo.

*

De la fálica piedra

brota la bilis necrosa,

los que profanan nuestra arquitectura

la tragan mientras pueden,

pisoteando a sus súcubos cómplices.

*

Cuando el banquete mórbido cesa

el horror camina por sus rostros,

pues su abdómen henchido palpita

y las sonrisas vuelven mientras defecan,

el río pútrido que yace lo transporta.

*

Riegan los campos del hambre,

las heces dispersas a sabiendas

de  aquellos que sembramos sin alma,

enfermos indefensos a la fuerza.

Venceremos la ignominiosa avaricia del Chacal.