Verde en Invierno


Se pinta de verde

la calle que pide,

los padres ocultos

preparan espejos.

*

Las luces intentan

cegar a la gente,

entonces resuelven

pintarse de verde.

*

Con argucias vanas

deciden por ellas,

neosupersticiones priman

en un siglo veinte medieval.

*

El pasado imborrable

los recuerda cómplices,

nosotros también

sabemos quiénes son.

*

Un pañuelo verde será

aquél que diga a cada una

LIBERTAD!

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Antes de ser y del momento


Plácida y delicada

la madeja pierde su tensión,

los hilos de la memoria

deslizan sus hebras hacia fuera.

*

Entre mis dedos ahora

las ideas me aguardan,

hacer de lo pasado

un presente melifluo.

*

En la penumbra

desovar claves,

y redimir de luces

la polvorienta entrada.

*

La verdadera libertad

indescriptible se propaga,

el cuerpo retoza de nueva vida

los sentidos lo propulsan todo.

La nueva visión


Sopló sobre mis ojos,

impregnó estos de fugaz visión

¡Oh, quien pudiera ver así eternamente!

*

Lo vi

petulante en la cima de sus verdades,

desnudo en sus espaldas.

*

Desdoblar el espacio

y ser ajeno a la vergüenza,

algo efímero y de nuevo aquí.

*

Belerofonte rapaz vuela

sobre la cuna de mis temores,

se precipita sobre mi.

*

Me intimida su historia

su pasado me indica lo correcto,

me dispongo a sangrar el veneno.

*

Sobre mi máximo sitio reposo

acuno mis manías,

ansío las nuevas respuestas.

¿Que diría?


¿Y si se arrepintiera

aquel que tanto le molesta?

Si declarara: ¡Soy vago y me retracto!

¿Si dijera que ya nunca robaría?

Acaso usted ¿perdonaría?

*

Si ya contento usted ¿aplaudiría?

una vez reformado,

esta escoria ahora limpia,

¿De cual de sus problemas

usted se encargaría?

*

De sus cuatro hijos

el pequeño se enferma,

¿Que remedio al niño le daría?

¿O que se muera pues ya no es su problema?

*

Los ladrones son cosa del pasado

(al menos los de barrio),

ya marcados ¿Donde trabajarían?

de esta parte usted nunca se olvidaría

¿No es así gente querida?

*

¿Si se drogara alguno de ellos

y las ansias; que cuesta controlarlas,

le pidan derrumbarse?

¿En que habitación usted consolaría?

a tantos jóvenes con una vida

marcadas por pasados funestos,

historias entregadas sin reniego.

*

Me es tan fácil soltar la lengua

como a usted las ideas,

¿De que hablamos cuando largamos

el aire sin forma en dirección a todo?

¿Cuantas noches vencidas

producto del desvelo su alma conocía?

 

Aquí, de a ratos.


Aquí,

entreverado en la corriente

del flujo matutino, frío,

me viene a golpear algún recuerdo.

*

Me da donde me duele

en esos cofres vencidos que se abren,

se me escapa el recuerdo del olvido.

*

Me inunda a donde vaya

y sólo duele,

punzones afloran a mi paso

se clavan hasta el hueso.

*

¿De que me sirve

ese film recortado?

donde veo lo bello,

se nos mezcla en el hoy

esas viejas historias.

*

Otro defecto de este cuerpo

su gravedad lo tuerce hacia el pasado,

el espejo lo exhibe equivocado.

La memoria es eso,

nos muestra detrás nuestro

no obstruye el camino en el reflejo.

Vida de odio


Su dolor crece

y devuelve al cúmulo de fluctuaciones

la energía alterada,

el sufrir derruye lo próximo.

*

Heridas profundas,

cubiertas de pena,

ligeramente imperceptibles

la causa, su guía.

*

El veredicto unidireccional

golpea todo lo que delante cruza,

así calma el pasado

y devuelve a la vida,

antiguos demonios olvidados.

*

Lo probable indica el final,

como aquellos que a solas

observan las últimas hojas de la historia,

el desenlace es próximo e irrefrenable.

Muere tu vida – Subterfugio Nº 2


Cuando el sastre de la moral

venga a tus días,

con la tela, los hilos del pasado

y cosa tus miserias a la moda;

que impones por los hechos,

el jugar con el fuego

fundirá tu carácter

y al transitar la vida

la humareda dará

la curva a los amantes del buen vino

y la carne quemada

atraerá a las aves

rapaces en su vuelo,

que derriben lo muerto

de tu vida y lo inerte,

morirás algún día,

yacerás entre piedras

sin siquiera la menor ceremonia,

sin tumba, sin entierro,

el viento llevará tus huesos echos polvo

al olvido cardinal de sus antojos.