La estructura del cuerpo


Arremete ante lo incompleto

de esta horadada y polvorienta,

cantina de pilotes rancios

ráfagas de olvido y hojarasca.

*

Sin paredes tuerce lo que queda

el viento lo hace lento pero llega,

quien clama sibilante desliza el enojo

olvida que el origen es causa de todo.

*

Es tiempo de pedir y prometerse

que el agua y el cemento han de mezclarse

y agobiarán a las tormentas venideras,

darán al corazón el fuego

y al alma ese reposo entre los huesos.

 

Anuncios

Dime si puedo.


Si supieras lo que guarda mi piel,

lo que se lee en mi ojos,

lo que guardan mis huesos,

¿Te quedarías allí?

*

Tengo el defecto de decir

decirte todo lo que siento,

¿Has conocido más así,

o solo yo soy el que lo ha fallado?

*

La verdad es la ilusión,

el supuesto orden correcto

en que la boca suelta las palabras,

 

Y el mensaje se oxida

al contacto del aire,

la mentira es involuntaria

sin excepciones

siempre es mentira bajo algún cristal.

Dame el olvido


La última prueba

de mi amor taciturno,

se desgrana en la copa de un pino

y se hace al aire de un otoño lejano.

*

Te lo di todo

ni un poco me guarde ni rezagos,

son retazos manchados los que quedan

desteñidos del uso y del fracaso.

*

Aunque el lirio que pende

de tus cuartos menguantes me hace endeble,

el recuerdo del llanto, la bronca clavada,

fijan las coordenadas

a mi sitio distante del umbral reseco.

*

De mis huesos quebrados no hago cuentas,

mi deuda se cobra solamente

con tu olvido y distancia de mi cuerpo,

con silencios de muerte,

con recuerdos sepultos,

con hedor por perfumes,

con borrar la memoria.

Muere tu vida – Subterfugio Nº 2


Cuando el sastre de la moral

venga a tus días,

con la tela, los hilos del pasado

y cosa tus miserias a la moda;

que impones por los hechos,

el jugar con el fuego

fundirá tu carácter

y al transitar la vida

la humareda dará

la curva a los amantes del buen vino

y la carne quemada

atraerá a las aves

rapaces en su vuelo,

que derriben lo muerto

de tu vida y lo inerte,

morirás algún día,

yacerás entre piedras

sin siquiera la menor ceremonia,

sin tumba, sin entierro,

el viento llevará tus huesos echos polvo

al olvido cardinal de sus antojos.

Y


Y es que la angustia

está en el aire,

se retuerce en el vidrio

frente a mi mirada,

como un ritual, una danza.

*

Y en el plato las migas

se pasean insectos a la esquiva,

gigantes trozos de miga, imagino

la comida tan fácil

por la costumbre humana.

*

Y si eres de esos cuantos

que su miedo requiere

sopesar sus monedas

con ejemplos corrientes

y quitar de su hoguera

al menos unos troncos, crispados.

*

Prepárate,

el tormento angustioso

perforará lo más profundo,

ya calado los huesos,

las corrientes de barro y de raíces

golpearán tus rodillas,

y el enredo

llevará tus miserias, orgullo y apariencia,

hasta el fondo del río

sin Caronte a la espera,

sólo olvido.

20 Minutos


La punta y lo oblicuo
en la ausencia de luz
la presión moderada,
el silencio in crescendo.

*

Simetría constante
por la fuerza, vencida
las ansias que retumban
recorriendo los huesos.

*

La humedad necesaria
siempre llega a su tiempo
y entre medio la fuerza
con soltura y violencia.

*

Mengua inevitable
merma el caudal tibio,
mitad del mar
mitad del río,
quien bebe, el fuego
quien se agota, la paz.