La estructura del cuerpo


Arremete ante lo incompleto

de esta horadada y polvorienta,

cantina de pilotes rancios

ráfagas de olvido y hojarasca.

*

Sin paredes tuerce lo que queda

el viento lo hace lento pero llega,

quien clama sibilante desliza el enojo

olvida que el origen es causa de todo.

*

Es tiempo de pedir y prometerse

que el agua y el cemento han de mezclarse

y agobiarán a las tormentas venideras,

darán al corazón el fuego

y al alma ese reposo entre los huesos.

 

Mis disculpas


Perdón por las ausencias

tal vez un par de ojos

extrañan la apariencia,

del trazo delator, corazón rojo.

*

De rojo porque sangra

por fuera algo se escapa,

y cuenta de la amarga

pregunta que me atrapa.

*

Quisiera más que muchos

guiar en las penumbras,

aquellos que perdidos

la ausencia de esperanzas

esperan reencontrar en las mañanas.

Culpas. (Exilio inminente)


 

Me sentí obligado

a transformarme

en el monstruo que tanto evité.

*

Te golpeé con la lengua

y la mentira,

para arrancar mi corazón

de tus entrañas.

*

¿De que otra forma yo podría?

si por ti misma era imposible,

la culpa se licua,

sangre y lágrimas se arremolinan

vertiéndose por la rejilla de la ducha.

*

Nadie sabrá que aún te amo

parece extraño,

pero aunque la distancia es necesaria

el sentimiento yace,

en alguno de mis rincones sórdidos

como maderos olvidados encendidos,

y su náufrago trepado a la cubierta

de aquellos remeros navegantes que pasaban.

Muero por ti (En vano)


Si pudiera morir para ti

lo haría,

y quedarme tieso a tu lado

como un premio, un trofeo.

*

Suena sádico mi sentimiento

pero es difícil dejarte,

sabiendo lo que mueres,

sabiendo lo que sufres.

*

A veces pienso

¿ Y si muero por ti

dejando el corazón en una lata

vagar por donde vayas,

haciendo lo que plazcas?

*

Del crepúsculo momento acorde

donde los pensamientos se esclarecen,

como si se tratara de un horario divino

concluyen mis atormentados consejeros.

*

Ni siendo un muerto a tu manía

el amor se construye,

pues esta vida le ha enseñado

a quien te escribe,

a quien lo lee,

que la vida no es justa,

la vida es eso que sucede

entre el recuerdo y lo añorado.

 

Sin ella.


¿Que cadena podrá

retener las ansias

de besar tu boca,

de alcanzar tu cuerpo?

*

¿De que reglas hablan

si de amor se trata

cuando pienso en ti

y me piden calma?

*

¿Buscan las palabras

que acallen mi alma

o evitar la sangre

empaparse en vino?

*

No hay alternativa

a esta trama urdida,

con cierta vileza

mi fines sinceros.

*

Tráteme de timador,

pues sus ojos ciegos

no ven más allá

del cuadro que pinta

mi corazón vivo.

*

Sin ella el motivo

es menos que efímero,

sin ella el paisaje

es de soledad.

Inalcanzable


De aquel jardín

que cruza por el vestíbulo,

tras el reflejo,

mis ojos se empañan.

*

Y tironeando del candil

donde ejerce mi corazón su ritmo,

la realidad lo quita.

*

La flor dionisíaca

que resalta;

en el perfecto lienzo de la naturaleza,

le refriega la verdadera clase

y forma de tallar la genética única

incluso a Diana descaradamente.

*

Y ante la crónica pena

que martilla mis sienes

respondo lo esperado,

fingiendo;

que el fenómeno biológico cercano

no destella con luz abrasadora.

La forma de la palabra


El arte de hilar

los vocablos, con el fin

de alcanzar terminales impolutas

en desuso por las morales,

es una práctica Universal poco atractiva.

*

Sus discípulos la descubren

en momentos de eclipse espiritual,

donde el frío se cuela en los veranos,

y quiebran las voluntades más voluminosas.

*

Si la palabra llega de a gotas

es su sabia medida,

provocarle humedad al corazón,

e inundar sus ríos, con la esperanza

que alcancen lo reseco y le den vida.