Distancia


Me aturde la distancia y el silencio

no puedo beber la miel que liban tus labios,

el mundo teme por tu falta

la única ausencia que imploro se interrumpa.

*

Recuerda, limítate a las suposiciones

lo que late en mi tan fuerte

rompe cualquier impedimento,

tu lugar, el mío, recuérdalos.

*

Mis ojos buscan incluso hasta la efímera

señal de tus deseos o mensajes,

una luz, una brisa,

cualquiera de estos es mi alimento.

*

Intentaré olvidar las precauciones

sabiendo que algo mal en esto hago,

mis sueños duermen en tu almohada

no fuerzo las ganas que no tengo de olvidarte.

Del camino y lo que esperas.


Quizás tanto esperar

nos dé un final inesperado,

dependerá su encanto

de lo pasado.

*

Si han florecido sus palabras

aquellas almas libarán la esencia,

su dulce sabor; si lo es,

despertará ese sitio sepulto acarreado.

*

Y aunque injusto le parezca

esto nada le asegura,

cada cual izquierda o derecha

los caminos se conforman de ladrillos

los méritos adornos para un final sin luz.

 

Soy lo que no ve


Aunque creas que ufano me presento

te equivocas,

estoy aquí como todas las cosas,

inadvertido y perdurable.

*

Recluso del sitio en el que me hallo

como el pilar que solo ve que van y vienen,

y de entre mis ladrillos la voz ronca silva

frases intencionadas de cordura.

*

Aquí en un nuevo silencio

lugar de sueños viejos,

aquí me pienso en lo brillante

sosteniendo los haces de esta luz polvorienta

que tal vez iluminen o distraigan,

que tal vez guíen o hagan sombras,

de las ansias de un loco que desangra

por hacer algo de tanto y puro anhelo.

Toma la ruta


La misteriosa bruma

que suspendida me adelanta

cuenta entre sus gotas

pesares con ansias de impregnarse.

*

En esta ruta de pocos viajeros

me interno,

y el promontorio a la distancia

aguarda supongo mi llegada.

*

Historias de rostros difusos

mencionan perspectivas nuevas,

reflejos de luz caleidoscópicos

acrecientan las ansias del arribo.

*

Ya la rompiente teñida de sal

resiste el embate marino,

figuras en la arena de instantes

me recuerdan lo efímero de las pisadas.

 

 

 

 

 

El campo gris.


Nuestras hojas de otoño

despellejadas en verano,

el olvido punzante cala su forma

reseca y quebradiza, sin vida.

*

El campo llano advierte

no habrá cosecha,

las semillas vuelan

sobre la piedra mueren.

*

Los surcos y el terreno arcilloso

dan el mensaje claro,

el trigo muerto la luna alumbra,

con su inocente y pálida luz espectral.

*

Los últimos brotes

arrancados en la tarde de ayer

presagian,

olvido, recuerdos y claveles.

*

Si sus ojos frotaran esa imagen,

detengase a un costado,

contemple y alimente

fantasmas que aguardan,

la historia que no fue.

Desprender


Le digo adiós

a diferencias vanas,

nutro los ríos

que arrasaron borrascas.

*

De cóncavas miradas

soy olvido y sonrío,

tan dulce es el adiós

a corazones tibios.

*

No hay culpa,

la decisión unánime de los sentidos

arrulla el alma,

en veneradas sábanas de seda.

*

Se siente próxima la luz sobre el ser,

que desprende los hilos, la quietud,

las nubes sobrevuelan sueños

son tormenta y también sol.

 

 

No existe como tal. (Justicia)


Lo justo pende

del listón herbáceo

que columpia su fruto.

*

Sin la luz que refleje

las figuras estimativas

la verdad se encuentra debajo.

*

Cruje la savia,

tiembla la vida,

el crepitar repentino

divide los sonidos,

de los deseados,

de los inesperados.

*

Entre el veneno ciudadano

pivotea su carne violácea,

su mora se tiñe de lo cierto.

*

De vida la vida no da nada,

no hay dios en el tiempo,

la arena mojada o cristal roto,

eso es lo cierto.

 

En honor a los jugadores del Club Chapecoense, vuelo fatídico; por negligencia humana y avaricia.