Soy lo que no ve


Aunque creas que ufano me presento

te equivocas,

estoy aquí como todas las cosas,

inadvertido y perdurable.

*

Recluso del sitio en el que me hallo

como el pilar que solo ve que van y vienen,

y de entre mis ladrillos la voz ronca silva

frases intencionadas de cordura.

*

Aquí en un nuevo silencio

lugar de sueños viejos,

aquí me pienso en lo brillante

sosteniendo los haces de esta luz polvorienta

que tal vez iluminen o distraigan,

que tal vez guíen o hagan sombras,

de las ansias de un loco que desangra

por hacer algo de tanto y puro anhelo.

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Toma la ruta


La misteriosa bruma

que suspendida me adelanta

cuenta entre sus gotas

pesares con ansias de impregnarse.

*

En esta ruta de pocos viajeros

me interno,

y el promontorio a la distancia

aguarda supongo mi llegada.

*

Historias de rostros difusos

mencionan perspectivas nuevas,

reflejos de luz caleidoscópicos

acrecientan las ansias del arribo.

*

Ya la rompiente teñida de sal

resiste el embate marino,

figuras en la arena de instantes

me recuerdan lo efímero de las pisadas.

 

 

 

 

 

El campo gris.


Nuestras hojas de otoño

despellejadas en verano,

el olvido punzante cala su forma

reseca y quebradiza, sin vida.

*

El campo llano advierte

no habrá cosecha,

las semillas vuelan

sobre la piedra mueren.

*

Los surcos y el terreno arcilloso

dan el mensaje claro,

el trigo muerto la luna alumbra,

con su inocente y pálida luz espectral.

*

Los últimos brotes

arrancados en la tarde de ayer

presagian,

olvido, recuerdos y claveles.

*

Si sus ojos frotaran esa imagen,

detengase a un costado,

contemple y alimente

fantasmas que aguardan,

la historia que no fue.

Desprender


Le digo adiós

a diferencias vanas,

nutro los ríos

que arrasaron borrascas.

*

De cóncavas miradas

soy olvido y sonrío,

tan dulce es el adiós

a corazones tibios.

*

No hay culpa,

la decisión unánime de los sentidos

arrulla el alma,

en veneradas sábanas de seda.

*

Se siente próxima la luz sobre el ser,

que desprende los hilos, la quietud,

las nubes sobrevuelan sueños

son tormenta y también sol.

 

 

No existe como tal. (Justicia)


Lo justo pende

del listón herbáceo

que columpia su fruto.

*

Sin la luz que refleje

las figuras estimativas

la verdad se encuentra debajo.

*

Cruje la savia,

tiembla la vida,

el crepitar repentino

divide los sonidos,

de los deseados,

de los inesperados.

*

Entre el veneno ciudadano

pivotea su carne violácea,

su mora se tiñe de lo cierto.

*

De vida la vida no da nada,

no hay dios en el tiempo,

la arena mojada o cristal roto,

eso es lo cierto.

 

En honor a los jugadores del Club Chapecoense, vuelo fatídico; por negligencia humana y avaricia.

 

 

Inalcanzable


De aquel jardín

que cruza por el vestíbulo,

tras el reflejo,

mis ojos se empañan.

*

Y tironeando del candil

donde ejerce mi corazón su ritmo,

la realidad lo quita.

*

La flor dionisíaca

que resalta;

en el perfecto lienzo de la naturaleza,

le refriega la verdadera clase

y forma de tallar la genética única

incluso a Diana descaradamente.

*

Y ante la crónica pena

que martilla mis sienes

respondo lo esperado,

fingiendo;

que el fenómeno biológico cercano

no destella con luz abrasadora.

20 Minutos


La punta y lo oblicuo
en la ausencia de luz
la presión moderada,
el silencio in crescendo.

*

Simetría constante
por la fuerza, vencida
las ansias que retumban
recorriendo los huesos.

*

La humedad necesaria
siempre llega a su tiempo
y entre medio la fuerza
con soltura y violencia.

*

Mengua inevitable
merma el caudal tibio,
mitad del mar
mitad del río,
quien bebe, el fuego
quien se agota, la paz.