Sí, la extraño.


Sí,

la extraño,

y se me parte la espera

como si la piedra de la esperanza

se me viniera encima de los sueños.

*

Una espera donde nada llega

sueños de trazos en el agua,

y la lluvia de lágrimas que cae

los derrota fácil, casi sin ganas.

*

No volveremos,

no estaremos juntos dice el criterio,

pero hay algo que dentro sobrevive

no si se como fuerte guerrero de los mares

o como peste que intenta derrocarme.

Pompa y circunstancia


Grava, desgranada de la gran piedra

cubre el suelo fallido de los hombres,

teñida de musgo artificial

producto de los llantos perpetuos del vencido.

*

Deslizan entre bordes de caliza

los sueños, ingenios de los brutos

la sangre nutre y pudre pero muere

sus portadores observan su retiro.

*

Luego del vendaval metálico

susurran y vagan espíritus sin suerte,

el humo se cuela en las hendijas

las paredes observan, las siluetas se borran.

*

Las charreteras relucen lejos

donde los héroes desconocen,

la gala, la pompa y sacrilegio

el bombo y el platillo silencia los lamentos (débiles llegan)

ahogados en el patio trasero del festín.

 

Tarde


Fue tarde el día que le diste valor a mis caricias

fue tarde los desvelos en vano que he sufrido,

fue tarde cuando quisiste llegar a mi camino

fue tarde desde siempre lo vivido.

*

Fue tarde y sin embargo lo recuerdo,

fue tarde aunque llegó muy dentro,

fue tarde y a tiempo lo he dejado

postrado en una piedra del olvido.

*

No es tarde aún porque vivimos

no es tarde porque vamos siguiendo el camino,

no es tarde porque se que llegaremos

no es tarde para el norte,

no es tarde para el sur.

¿Cuanto más?


Hay una piedra clavada en el desierto

como un mástil,

mi alma ondea apenas atada

un vencido sin amigos o enemigos,

una guerra entre nadie y yo,

una guerra perdida.

*

Ruedan los cantaros al suelo,

tinajas se quiebran y despedazan,

en algún lugar el cuerpo sigue la pendiente

escucho todo el silencio cada día.

*

Sueño con el incesante descanso,

anhelo abubillas recordándome el cielo,

¿Porqué las formas impiden un sitio?

¿Serán deudas ajenas las que pago?

¿Cuanto más es la espera para no esperar más?

El campo gris.


Nuestras hojas de otoño

despellejadas en verano,

el olvido punzante cala su forma

reseca y quebradiza, sin vida.

*

El campo llano advierte

no habrá cosecha,

las semillas vuelan

sobre la piedra mueren.

*

Los surcos y el terreno arcilloso

dan el mensaje claro,

el trigo muerto la luna alumbra,

con su inocente y pálida luz espectral.

*

Los últimos brotes

arrancados en la tarde de ayer

presagian,

olvido, recuerdos y claveles.

*

Si sus ojos frotaran esa imagen,

detengase a un costado,

contemple y alimente

fantasmas que aguardan,

la historia que no fue.

“Vulgaris”


Lo vulgar tan fácil

se reproduce,

sin calma,

sin pausa.

*

Si no soy de acá

¿por qué me lo merezco?,

si por algo sucede,

no he sido nunca advertido.

*

No existe un juicio

a nadie le interesa,

entonces lo sencillo

es rendirse a la miel,

que brota de la piedra negra del mundo.

Desencantado


Se sabe de que piedra brota el agua,

es en ese instante cuando juega el pasado

de las historias de prelados, caballeros y doncellas

que traspasamos todo por la cizalla y trueca

lo inverosímil al presente y lo pervierte,

y continuamos dando errores sobre soluciones

te quedas con él, con ella,

sabiendo que el sello lacrado es lo importante de las hojas,

de aquellos relatos, solo eso,

el final, la muerte en guillotinas,

olvídense de héroes a caballo,

estamos en la era del dragón sobre la tosca,

donde la peste nos consume sin doctores,

donde a los justos se los trata como a perdedores,

morirse es tal vez digno al paradigma

sentado en el pasado tan deseado

que a fin de cuentas fue lo mismo,

pero mal contado.

 

Iñi -(Pesar)


Cuando no encaja

en la repetitiva

y tortuosa

el diagrama orgánico,

la psiquis mellada

copiosa y rutinante

de los mismos trazos,

del surco gastado,

de espaldas torcidas,

se sucede el estigma,

se acotan las salidas

y el espejo que nos pertenece

yace en la mugre arrumbado,

las manchas lo desdeñan

así logran

lanzar la semilla a la piedra,

alimentar los cuervos,

desarmar intrincadas

mentes dotadas de herramientas

e imponen los rotores

que giran con sentido de marcha,

lubricados por sienes que segregan

el elixir que otorga a maquinaria,

vida útil, arrebatada

de huéspedes fanáticos,

de cartulinas,

de velos digitales

y sociedades que no habitan,

ya la última

aspiración del perpetrado,

rendir tributo,

debilitado, avejentado,

cuando escapa el suspiro primario,

su carne al horno brinda

un empujón enérgico a esta gorgona,

sin agradecimiento de las partes,

la melódica armonía

de metales y sangre

no le responde,

su vano sacrificio

no es oído.