La marcha y la última sentencia.


El llanto infinito

permeable en las zonas

boscosas, rocosas,

tan térreas y austeras

navegan al centro.

*

Tan lento y antiguo

vagar con destino,

de vida y de muerte

libertos conscientes

no desean más suerte,

liberan sus mentes

las causas atroces.

*

La marcha costosa

prosigue en sollozos,

desgarra la carne terrestre

tiemblan los cimientos,

aquello impoluto,

terrífica muestra.

*

Un Rey indolente

merece mazmorra,

donde la avaricia, el ego,

cambiaron las cosas

las almas, la sangre,

se encuentran con estos

unidos llegando

al centro desvelan

libertad no es misterio.

*

La química humana,

temor de temores;

la muerte, el dolor,

púrpura derramado,

el mar de los ojos

quebrándolo todo,

dictando sentencia

sin miedo a morir

por pura consciencia.

*

El núcleo se parte,

todo se reinicia,

de alguna manera

todo cambiará.

Adiós invierno


El frío que se va

es sin prisa

ya débil,

su vagar sin dolo.

*

Se drena la esperanza

última,

recuerdes de mi abrazo

abrigo.

*

Los árboles sin hojas, otros

feliz de primavera nueva

cada una de ellas, así espera.

*

Donde tú naces

en sueños y floreces

vencido duermo,

la ausencia de este otoño

la nada ahora ya lo es todo.