Dame el olvido


La última prueba

de mi amor taciturno,

se desgrana en la copa de un pino

y se hace al aire de un otoño lejano.

*

Te lo di todo

ni un poco me guarde ni rezagos,

son retazos manchados los que quedan

desteñidos del uso y del fracaso.

*

Aunque el lirio que pende

de tus cuartos menguantes me hace endeble,

el recuerdo del llanto, la bronca clavada,

fijan las coordenadas

a mi sitio distante del umbral reseco.

*

De mis huesos quebrados no hago cuentas,

mi deuda se cobra solamente

con tu olvido y distancia de mi cuerpo,

con silencios de muerte,

con recuerdos sepultos,

con hedor por perfumes,

con borrar la memoria.

Anuncios

Ley (^)


Quisiera conocer

los límites de lo que puedo,

saber tu ley

el borde del umbral

lo oscuro permitido,

lo próximo al dolor

que se asemeja.

*

Saber si por error

lo más preciado,

se puede profanar

en un descuido

y echarle por lo pronto

culpa al vino,

del daño o las heridas

sucedidas.

*

¿Podrá tu infierno

perdonar a este reo?

¿O el pésimo animal

que vaga hambriento

será el culpable del barrote frío

que asido por mi mano permanezca?

*

Cómplice infame

que ahora piensa,

se encuentra tarde

con la acción requerida,

pero el tiempo pasado,

sin amigos,

sin deudas,

ni vecinos,

se ausenta de favores

a cualquier conocido.