El banquete


La enfermiza dosis

que me aplica el mundo,

duplica el volumen

y refuerza la carga.

*

Deshago forzado

latentes impulsos,

y entiendo que el mundo

perverso me prueba.

*

La sed y la sombra,

la sal y las gotas,

la fuerza y difícil

frenar de mis ansias.

*

Hay quien me comprende

y es quien me permite,

sus reglas son simples

aguardo el minuto, la hora, el segundo.

*

Desgarra mi mente los hilos que impiden,

lo opíparo en frente

de mis ojos ávidos,

transmiten sabores futuros con exactitud.

De tener


Yo no quiero nada

no necesito “poseer las”,

del calor el fuego

no la brasa en mi cuerpo.

*

De tus dedos caricias

y la piel a distancia cautiva,

con respiro y ausencia,

con presencia y prudencia.

*

Del humo florido la fragancia

y que vuelva a la tierra la ceniza,

de las jaulas al fuego el espectáculo

y las plumas vencidas se desprendan.

*

Los amores en pájaros volando,

de la cárcel soledad al condenado.

Apreciar la figura que circunda

que la sombra de tener es el problema.

Entonces…¿Qué?


Si el exangüe deseo

no nos ata,

¿Qué sujeta a este cuerpo tu distancia?

*

Si el sonar de mi voz

quién concatena,

¿Qué palabras la tuercen tu sonrisa?

*

Si el calor de mi boca

demasiado,

¿Qué labios tienen la temperatura?

*

Que poco es necesario

a este derrumbe,

la historia, las palabras,

la gloria edificada fue en concreto.

*

Se soslaya por factores externos,

por buscar otros besos

y la imagen que queda se desangra;

es la sombra en las ruinas,

recogiendo el pasado y solo eso,

se le escurre cual polvo entre los dedos.

Olvida todo lo que poco vale.


¿Qué importa

si se lo llevan todo?

aquello que no vuelve

se fue solo.

*

Que dé sombra en verano

a otras espaldas,

ya que serán su frente

la visión de sus frutos.

*

Y tu contando arena

a la orilla de tu desierto,

tendrás alternativas

volver a la marcha;

entre las mismas dunas,

atreverse a nuevos rumbos.

*

Dí adiós a espejismos

espero que esto hijo,

amigo o vagabundo,

te dé la pauta,

la ruta a un sano camino.

 

Sensación – Simbionte crónico


Es que la palabra es estática

y me impide,

¿Con que letras describes

el aire que la sigue,

la sombra que la envidia?

*

No puedo sacar fuera

la sensación vibrante que da vida,

tal vez controle movimientos,

ondulaciones ígneas

o parte de mi cuerpo.

*

Creo que la conforman

estratos volátiles solares,

porque quema al contacto

quema la sangre

siento que muero lentamente.

*

Desprende esporas

indetectables como tantas de sus cosas,

respiro lo que fuera

sucumbo a la narcosis simbiótica,

no tengo forma de volver a ser.

Subterfugio Nº4 (Domarla)


Es la primera vez

que la percibo,

se acercó de repente

sin motivo.

*

Intento confundirla,

equivocarla

me ha hecho callar

y ya hubo heridos.

*

Es su sombra ligera

difícil de acechar,

recorre el ácido incoloro

mi tallo, la corteza.

*

El nuevo intento, las razones

la miseria, la mugre,

los rostros, el hedor,

multitud de destierros.

*

Queda la noche todavía

cuido la lengua y ademanes,

mejor dormir, soñarlo como sueño,

no decir nada ¡Calla maldita!.

No necesitó un título…


Cuando todavia la espera la vivo como poca, es porque (te) sigo esperando…de incógnito,

puedo soportar la eternidad a tu sombra, e inclusive no me siento miserable,

la luz única se gesta en tu ser y cerca tuyo soy parte del Génesis…