El vuelo del Oxidiano


Y le dio alas

y se lanzó al vacío,

dejando todo atrás.

*

Ella lo amó,

dejó de ser

y perdió todo.

*

Su vida quedó atrás,

se extinguió por amor

y él por amar vivía.

*

Llegó a la tierra

que el tiempo le borró

y siendo nadie aquí, regresó.

*

Mientras el viento le golpeaba la cara

la silueta del mundo se acercaba,

sin saber que perdía, sin saber que ganaba.

*

Se torció inexperto

aterrizó con fuerza,

desgarró el suelo con los talones

y el aire liviano le inundó los pulmones.

*

Volvía al mundo,

¿Error u osadía?

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¿Para que darle poesía?


Eso te pasa por romántico
por buscar que la rima
transforme al cotidiano
sabor de sus manías.

*

Girar la pluma entre los dedos,
con la esperanza de que caigan
palabras que enderezcan sus pasiones
y te pongan delante cual molino.

*

Detén la tinta, la que escurres,
tal osadía; sin rencores, en vano,
tus ánimos presagian; tú lo sabes,
no hay formas caligráficas
que ablanden ciertos corazones.

*

Mejor pensar en poesía
que cure cada tajo, cada herida,
pues será más la pérdida en tu vida,
que victorias o antiguas alegrías.

Lo humano, el miedo.


La humanidad

es sencillamente simple,

tal vez me excuso

por ser yo intransigente.

*

Inventamos bellezas

para negar la forma,

de almas recortadas

con tijeras baratas.

*

No niego iluminados

pero que al fin y al cabo,

¿Qué cambia tanta pompa,

tanta sabiduría en este entorno?

*

Lo malo sobrepasa

cualquier poesía, deseo u osadía,

tenemos que arrancar los brotes

del yuyo que infesta lo humano.

*

Matar el animal, morir la rabia,

aunque el lobo recuerden

no se halla en las afueras,

sí duerme en cada pecho cobarde.

Lobo rapaz.jpg

 

Idea – (Post trauma)


Desde la inerte capital de lo indeciso

se atreve en la osadía

(trasfondo purulento)

cubierto de ideas putrefactas,

una luz a asomarse,

provista de lo contrario a cobardía.

*

Natural y modesta se dispone

a cruzar los albores

de las calles pobladas,

arrogancia conviven y lujuria,

el egoísmo allí manda

y el orgullo acompaña en rededores.

*

Incluso el abucheo

no alcanza hasta el desgano,

con lágrimas que escurren entre dientes,

transporta valentía

y el fuego fatuo,

enciende ante los hechos

la llama que da el soplo,

insufla el remolino

que da vuelta una vida

y encamina al perdido.