El juego


De tanto pedir perdón

se hará manía,

se volverá costumbre y norma

esta dicotomía.

*

¿Es por error tanto pedir perdón?

¿O es que la vida viva es diferente a todo?

¿ Cuanto más se hará cargo del lodo

el recuerdo beodo que cargan los locos?

*

La cordura cuerda,

que sólo ata y maltrata, 

que al cuello ahorca 

y que a gritos ahoga.

*

¿ Como seguir con los ojos abiertos

en esto que le llaman juego?

se juega con el hambre, se juegan con los sueños,

se juega como siempre con el dolor ajeno.

Los 2


Nosotros dos

somos tan solo eso,

la porfía,

de las piezas forzadas

que no encajan.

*

Ni tu ni yo

la insistencia detiene,

¿Que querrá demostrar esta manía?

la tuya, la mía.

*

¿Será enfermo este amor?

(Tal vez sepamos lo que cuesta)

La soledad es dejarte pasar

y nadie que esperar.

*

Si el metro retumba

anuncia su llegada,

no si se detendrá.

*

A veces creo que mi locura

transforma tu ser,

te hace crecer.

Motivo


La manía de volcar texto
en donde sea legible
sucede con la intención ilusa
de entre trazo y vuelta
bajar por el costado de la pluma,
fundirse con la tinta y transportarse;
aunque largo conlleve dicha huída,
hacerse libre, hacerse letra,
y plasmarse en la forma que uno sabe,
mostrarle a quien lo lea su pendiente,
hacer cursiva y dar comillas a las frases,
remarcar sus ideas, subrayarles,
mezclar la tinta con la sangre
y quien intente (patanes e inconclusos)
borrar de la memoria colectiva sus azares,
¡Se manche así las manos y evidencie,
el crimen de acallar a los valientes!

De la paciencia a la inmoralidad


Ésta terca

y afanosa manía,

nos mantiene

dándole raya

a la espuma que intenta

asediar arenales,

inundar nuestras playas,

seducir las vertientes,

y es en lo incongruente que propone

dar permiso

a las aguas servidas,

adornar los caminos.

*

De lo injusto

ya no existe

asombro alguno,

resguardamos la lengua,

el hierro y los dos puños,

damos cuerda al reloj del justo tiempo,

y pronunciamos versos

que distraigan los juicios de Alecto,

mas solo queda

el final, el resultado y el comienzo.

Sangre podrida


Avara manía

lucir simpatía,

padece adestría,

mollera vacía.

*

Ardid penetrante,

vulgar petulante,

enjundia aberrante,

mártir arrogante.

*

Lascivo castigo

mereces fustigo,

escaso abrigo,

triunfal desprestigio.

Subterfugio Nº 6 (Repito)


Fantasmagoría es la cierta

manía rutinante,

de explicar lo mundano

de acallar la martirial

Hécate mental, perenne.

*

Etéreas navajas congeladas

cercenan la tesis humana

que empuja el carcaje,

y es la muerte tan lenta

que demora una vida la paz.

*

Nadie mas que yo desea

un velo infestado, repulso

que aleje la luz putrefacta

y aspirar el hedor embustero

embriagar los sentidos, fulminante.