Dependo


La verdad es que a usted

no le hace falta tanto mi buen día,

yo rodando entre grises negráceos

me cobijo en la suerte de dar con la salida.

*

La libertad completa es el suicidio

solté los lazos del Parnaso pero aún

pendo de la soga de cierta indiferencia,

busco el reemplazo de mi punto débil.

*

Confieso que dependo

de ese esencial néctar

que solo brota de su boca,

que lamento y por él sobrevivo.

*

Así me encuentro

medianamente humano;

fue todo lo que pude,

distante y envalentonado

en dirección a la energía Universal.

Verde en Invierno


Se pinta de verde

la calle que pide,

los padres ocultos

preparan espejos.

*

Las luces intentan

cegar a la gente,

entonces resuelven

pintarse de verde.

*

Con argucias vanas

deciden por ellas,

neosupersticiones priman

en un siglo veinte medieval.

*

El pasado imborrable

los recuerda cómplices,

nosotros también

sabemos quiénes son.

*

Un pañuelo verde será

aquél que diga a cada una

LIBERTAD!

Antes de ser y del momento


Plácida y delicada

la madeja pierde su tensión,

los hilos de la memoria

deslizan sus hebras hacia fuera.

*

Entre mis dedos ahora

las ideas me aguardan,

hacer de lo pasado

un presente melifluo.

*

En la penumbra

desovar claves,

y redimir de luces

la polvorienta entrada.

*

La verdadera libertad

indescriptible se propaga,

el cuerpo retoza de nueva vida

los sentidos lo propulsan todo.

Todos los días, caminos.


Delineadas e intensas

las formas nos envuelven,

nos capturan

inevitable, doblamos las rodillas.

*

Quien busca lo sencillo

emprende un largo viaje,

de malezas y piedras,

de mil penas ajenas.

*

El claro disipa la ira

remonta,

el vuelo del águila,

la libertad primera.

La marcha y la última sentencia.


El llanto infinito

permeable en las zonas

boscosas, rocosas,

tan térreas y austeras

navegan al centro.

*

Tan lento y antiguo

vagar con destino,

de vida y de muerte

libertos conscientes

no desean más suerte,

liberan sus mentes

las causas atroces.

*

La marcha costosa

prosigue en sollozos,

desgarra la carne terrestre

tiemblan los cimientos,

aquello impoluto,

terrífica muestra.

*

Un Rey indolente

merece mazmorra,

donde la avaricia, el ego,

cambiaron las cosas

las almas, la sangre,

se encuentran con estos

unidos llegando

al centro desvelan

libertad no es misterio.

*

La química humana,

temor de temores;

la muerte, el dolor,

púrpura derramado,

el mar de los ojos

quebrándolo todo,

dictando sentencia

sin miedo a morir

por pura consciencia.

*

El núcleo se parte,

todo se reinicia,

de alguna manera

todo cambiará.