Primera muerte


Las hojas se desprenden

de forma irremediable,

la unión vencida

por la savia reseca.

*

La mirada cae

con el vaivén de ella,

intenta balanceandose

retrasar la caída.

*

La verdad; inevitable,

sentencia predecible

pende del cuello

donde la humedad de lágrimas antiguas,

engrosan cada eslabón herrumbrado.

*

El rostro fijo, inmóvil

los músculos duelen

y el silencio guardado;

aún golpeando el pecho,

se mantiene callado.

Subterfugio Nº 126 (El temor de estar en lo cierto)


Me sueño equivocado

y el sabor amargo

se alarga al mediodía

se licua en la tarde.

*

Sus agujas cosen

la carne de mi lengua

me enmudece de manera

mórbida,  impetuosa.

*

Sigo de cerca la marcha métrica

como si ello fuera a darme novedades,

lo inevitable y venenoso

es ignorar si mis sentidos fallan.

*

Si acierto, muero

si erro, muero

estoy condenado

a la ambivalencia sentimental perpetua.