Todos los días, caminos.


Delineadas e intensas

las formas nos envuelven,

nos capturan

inevitable, doblamos las rodillas.

*

Quien busca lo sencillo

emprende un largo viaje,

de malezas y piedras,

de mil penas ajenas.

*

El claro disipa la ira

remonta,

el vuelo del águila,

la libertad primera.

¿Cuanto más?


Hay una piedra clavada en el desierto

como un mástil,

mi alma ondea apenas atada

un vencido sin amigos o enemigos,

una guerra entre nadie y yo,

una guerra perdida.

*

Ruedan los cantaros al suelo,

tinajas se quiebran y despedazan,

en algún lugar el cuerpo sigue la pendiente

escucho todo el silencio cada día.

*

Sueño con el incesante descanso,

anhelo abubillas recordándome el cielo,

¿Porqué las formas impiden un sitio?

¿Serán deudas ajenas las que pago?

¿Cuanto más es la espera para no esperar más?