Subterfugio Nº 62 – El intento, la culpa y el intento.


Es culpa

el moho en la punta,

el grafito verde.

*

Los sueños resecos

apenas,

pero dormidos por mi culpa.

*

Gran parte de mi pecho

late a ritmo,

sé el lugar.

*

El miedo

es el culpable dicen,

¡Qué cobardía!

hacer la culpa ajena la salida.

*

Sé lo que busco,

sé que está cerca.

Mi pena, condena.


Me arrastra la marea

al lugar que siempre detesté,

y si así llego; mi pobre consuelo,

será que al menos intenté impedirlo.

*

Me arrojará la pendiente babosa

y caeré junto a los holgazanes,

a los apostadores y estafadores,

a todos los que odié por cobardía.

*

Se reirán tan fuerte,

que la noche ficticia

retumbará de tormentos,

y servirá en la boca de sedientos

el veneno junto a la gota,

que sube y baja de las nubes

hasta matarnos con nuestro propio hedor,

que mezclado con la saliva,

hace al cianuro un jugo.

Idea – (Post trauma)


Desde la inerte capital de lo indeciso

se atreve en la osadía

(trasfondo purulento)

cubierto de ideas putrefactas,

una luz a asomarse,

provista de lo contrario a cobardía.

*

Natural y modesta se dispone

a cruzar los albores

de las calles pobladas,

arrogancia conviven y lujuria,

el egoísmo allí manda

y el orgullo acompaña en rededores.

*

Incluso el abucheo

no alcanza hasta el desgano,

con lágrimas que escurren entre dientes,

transporta valentía

y el fuego fatuo,

enciende ante los hechos

la llama que da el soplo,

insufla el remolino

que da vuelta una vida

y encamina al perdido.

Oda Nº 3 a tu recuerdo


Tal vez parece demasiado

querer tu cielo desde el suelo,

me turba casi obsesionado

del fuego proyecto lo que siento.

*

Puede te aburra mi soneto

nací para ser sin rodeos,

sin método, soy el ensayo

te experimento en cada anhelo.

*

Me recobro del borroso encuentro

me cuesta hallarte en el recuerdo austero,

creo sentir tu cuerpo cerca

y es la distancia más que verdadera.

*

Domina al cuerpo

el alma que vigila,

se hunde en hielo

cada paso del tiempo.

*

Siembro en la estéril greda

espacio, tiempo y cobardía,

confieso al fin

que todo es culpa mía.

*

Me impongo el reto

de llegar a tu vida

abrir mi pecho

a plena luz del día.

*

Verás que vivo

por ser tú mi alegría.